España Cañi

book

@Eric Topol Cardiólogo, genetista,  aficionado a la medicina digital, editor de Medscape y autor de The Creative Destruction of Medicine, publicaba hace unos días este tuit:

 

Que traducido más o menos quiere decir: Desafiando el dogma médico rutinario, mi resumen actualizado… continúa la reorganización | Gracias por los aportes.

En el comentaba las guías o pruebas diagnósticas que se realizaban de forma rutinaria y que tenían sus días contados, atreviéndose a predecir una fecha.

¿Días Contados? eso es en países civilizados, en una península al sur de Europa un puñado de sindicalistas arropados por jueces y leyes obsoletas no permitirán que esto ocurra. Suponemos que por las dificultades del idioma o por la tradicional idiosincrasia patria, estas cosas no pasan aquí.

 

chequeos

 

Vengo porque en la farmacia no me lo dan

faramacia

 

Lo que olvidan  poner en le letrero del colegio de farmacéuticos de Madrid es que la ley también obliga al medico a:

La prescripción, indicación o autorización de dispensación de los medicamentos se realizará por principio activo, en la receta médica oficial u orden de dispensación, del Sistema Nacional de Salud.

Por tanto si el médico receta por principio activo no es por capricho, sino por que el Real Decreto-ley 9/2011 le obliga, igualmente que al farmacéutico.

Por favor dejen de dar mensajes contradictorios y recuerden que las excepciones, son eso excepciones.

Las cosas de palacio van despacio

Confesamos hallarnos estupefactos como médicos ante la convocatoria del acto “¿La Menopausia/Andropausia y ahora qué?”, patrocinado por el Instituto de la Mujer y el Ministerio de Sanidad de España y organizado por Ella y el abanico.

En dicho acto intervendrá entre otros el ginecólogo Santiago Palacios, conocido defensor en su momento, de las “bondades” de la Terapia Hormonal Sustitutiva. Sin ir más lejos, podemos leer en la página web una entrevista en la que minimiza los riesgos de dicho tratamiento. “Desgraciadamente, se prescriben pocas hormonas, hay mucho miedo”, dice.

En la década de los 90 se anunció esta terapia como un bálsamo para los síntomas menopáusicos, y se lanzó una brutal campaña de marketing por parte de la Industria Farmacéutica, con lo que se generalizó el uso muy rápidamente a pesar de que los estudios en los que se apoyaba la eficacia y la seguridad del tratamiento eran débiles. Lo usaron el 40% de las mujeres menopáusicas estadounidenses, el 30% de las europeas y el 15% de las españolas. Entre las virtudes que publicitaban los ginecólogos y las farmacéuticas estaban el alivio de los sofocos, evitar las fracturas de hueso y disminuir el riesgo de sufrir infarto al corazón.

A partir de 2002 se comenzó a observar en estudios más rigurosos que los beneficios no eran tales ni tantos, y que el uso de la terapia conllevaba muy importantes perjuicios.

Resulta que el tratamiento no sólo no disminuye el riesgo de tener un infarto al corazón sino que lo aumenta. Aumenta el riesgo de tener una embolia pulmonar y trombos en las piernas. Aumenta el riesgo de tener cáncer de mama (20.000 casos de cáncer de mama en Reino Unido en 10 años). Aumenta el riesgo de tener infarto cerebral. Se publicito que el tratamiento protege frente a la enfermedad de Alzheimer, cuando no es cierto.womanchillando

En el lado positivo, se ha visto que la terapia disminuye el riesgo de fractura y ha demostrado disminuir el riesgo de cáncer de colon. En el primer caso hacer notar que el riesgo de fractura es muy bajo en las mujeres en edad menopáusica, y en el segundo que el porcentaje en el que disminuye el cáncer de colon no es un aspecto importante, comparándolo con todos los demás perjuicios que origina.

Este tratamiento ha demostrado mejorar los sofocos y la atrofia de los genitales. No tiene ninguna utilidad sobre la irritabilidad, depresión, insomnio, memoria, dolores musculares, pérdida de apetito sexual o incontinencia urinaria.

En otro orden de cosas, no hay evidencia científica que avale la utilidad para mitigar los síntomas de la menopausia de la soja, homeopatía u otros productos de herbolario, que se anuncian profusamente en la página web de los organizadores del evento y que además copatrocinan con el Ministerio, esta peculiar mesa redonda.

Por lo expuesto, no consideramos que la organización de esta mesa redonda vaya a ayudar a las mujeres a vivir la menopausia como una etapa natural y feliz de la vida, lo que parece ser el objetivo de la mesa, sino a contribuir a la medicalización antes, y ahora comercialización, de un proceso natural en la vida de la mujer.

Roberto Sánchez y Rafael Bravo. Médicos de familia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abusadora

Siempre que se introduce el argumento del copago o repago en sanidad, como tímidamente esbozó el presidente de la OMC en su reciente conferencia, se desata la polémica y las intervenciones cruzadas más o menos documentadas.

urgencias forgesEn general, estas posturas adolecen de ignorar o minimizar un parte del problema, de tal forma que los opuestos a cualquier clase de contribución olvidan el uso inadecuado o abuso y, los partidarios no reconocen la inequidad que su aplicación estricta conlleva.

Bastaba con que los justicieros de la sanidad gratuita pasaran una noche -sin anteojeras- en urgencias de un hospital, para darse cuenta lo que el efecto gratis causa en la atención habitual. Invitaría a una consulta de atención primaria de barrio a esos que dice que el copago no supone un esfuerzo  importante, “lo que vale un café” dicen, olvidando que hay mucha gente que hace tiempo no toma café y no precisamente por la tensión.

Tampoco es cuestión de ponerse estupendo con una equidistancia de salón y pretender así llevar la razón. Es precisamente la falta de fuerza de las consideraciones propias, lo que lleva a pensar que no todo esta tan claro, ni todo está dicho ni experimentado. Descalificar una u otra postura sin estudiar, cambiar o ensayar alguna medida, será un error que una vez más cometeremos en este país de vocingleros hipócritas que solo actúan cuando no queda más remedio y casi siempre de forma precipitada.

Solo reseñar dos buenas entradas sobre el tema, una algo naif pero que rezuma sinceridad con congruencia y otra ponderada  con argumentos en contra pero poniéndose en el lugar del otro y que ademas da con una de las claves del tema:

Bueno sería que nuestros gestores y autoridades apoyaran más al médico clínico cuando asume el papel de buen administrador de lo público, y ejerce su autoridad para decir que no cuando toca hacerlo. Si se le deja sólo, o se le desacredita, ¿quién va a poder impedir que cunda la añoranza por un buen copago de castigo?

¡ que pena que a este hombre solo le hagan caso cuando están en la oposición!

Los tiempos están cambiando

El martes pasado tuve el placer de participar en la presentación de la campaña ‘Que no medicalicen tu vida’ por parte de la OCU cuyo objetivo es denunciar la prescripción “innecesaria” de fármacos y la creación de enfermedades “inexistentes” para promover el uso de los medicamentos.

Como quiera que la iniciativa  profesional que promovimos hace ya dos años: Iniciativa por un Prescripción Prudente, coincide en muchos aspectos con esta campaña, fuimos invitados por  la dinámica Ana Sánchez, farmacéutica y responsable del departamento de Alimentación y Salud de OCU, a contar brevemente la iniciativa y charlar con los periodistas asistentes.

El resumen no puede ser más positivo: a la alegría de encontrarse con viejos y nuevos conocidos se une la satisfacción de comprobar el buen hacer de la OCU y su profesionalidad. Que una organización de consumidores, tan potente, se una a estos postulados refuerza la idea de que no estamos ni tan solos, ni tan descaminados.

La campaña es algo más que ir contra la prescripción innecesaria de fármacos, que también. Es un paso más en el camino de cambio de paradigma, apenas iniciado, pero ya imparable, de la salud y la medicina. La práctica médica esta sumida en un profundo mar de corrupción que, por fortuna, se puede cambiar.

Los mismos profesionales están encontrando y proponiendo la respuesta con movimientos e iniciativas que han surgido a nivel mundial: Selling Sickness, Medicina Minimamente Impertinente, Choosing Wisely, Do Not,Overdiagnosis,No free Lunchs o No Gracias, etc  son ejemplos de estos proyectos a las que se suman campañas como Too Much Medicine de BMJ, o la serie Less Is More de JAMA, a la que añadimos, con modestia, Prescripción Prudente, en su momento, y ahora se une, con más fuerza y capacidad, la OCU y su Que no medicalicen tu vida’

 

La OCU apoyó en este acto el Manifiesto contra el comercio de enfermedades (versión en español pdf)

Apoya con tu firma esta campaña internacional

 

 

Carta abierta a los gerentes del SACYL

Originalmente publicado en medicoacuadros:

No existe a día de hoy ninguna herramienta que tenga mas impacto en la salud y en los sistemas sanitarios de nuestra sociedad que Internet. El potencial es casi infinito. Mejora la efectividad y la eficiencia de nuestra práctica como sanitarios, empodera y educa a pacientes potenciales y reales, ayuda a la toma de decisiones, favorece la interacción directa entre médicos y pacientes, agiliza los procesos, colabora en la formación continuada de profesionales ya formados y en la educación médica de residentes de  una manera costo-eficiente, reduce desigualdades en el ámbito de la salud, conecta a profesionales y facilita el intercambio ágil de información, etc, etc, etc

Internet es la biblioteca médica mas fabulosa que nunca ha existido y bloquear accesos es limitar la información, una herramienta potente para cuidar la salud. Cuando el mundo entero abre sus puertas a Internet, el sistema sanitario de Castilla y Leon, las cierra…

Ver original 377 palabras más

Wearable Medicina

batesLa versión española de la undécima edición (2013) de un famoso del libro de texto sobre examen físico en medicina, incluye una portada ocupada por un esfigmomanómetro aneroide, instrumento médico empleado para la medición indirecta de la presión arterial. Este artilugio fue inventado en el año 1881 y aun así, es con seguridad el utensilio más empleado en la práctica médica actual.

Si la medicina no fuera una profesión tan falsamente anclada en las tradiciones, esta portada no sería posible salvo para documentar un libro sobre historia de la medicina.

Las forma de medir las variables biológicas del cuerpo humano está cambiando de forma acelerada. Los weareables, pulseras, relojes u otros dispositivos hace tiempo que ocupan los cuerpos de personas que se dedican a cuantificar ese improductivo gasto de energía, que se llama ejercicio físico. La decimocuarta edición del informe anual de Telefónica: La Sociedad de la Información en España, correspondiente a 2013 incluía como tendencia de futuro “ la inteligencia para llevar: los wearables” y en el último congreso mundial de móviles de Barcelona esta tecnología fue la estrella con presentación de atractivos modelos por parte de la industria. huawei-talkband-b1-mainLa siempre innovadora compañía Apple apuesta en su próxima versión del sistema operativo móvil por una aplicación propia (Healthbook sería su nombre) que no solo se encarga de cuantificar nuestra actividad diaria, también mostrará diferentes medidas como el nivel de azúcar en sangre, la calidad del sueño, el nivel de hidratación, o la presión sanguínea.

Es un nuevo paso en lo que se ha dado en llamar el yo cuantificado (quantified self) que en sus inicios  se conformaba con dispositivos primitivos que recogían variables recreativas relacionadas con el bienestar y salud física o fitness, pero que aumentan su radio de acción cada vez más.

¿Qué hará un médico cuando se presente un paciente con un completo y detallado  registro de su tensión arterial, combinado además en una atractiva gráfica con otras actividades como la comida, el sueño o el ejercicio? ¿Qué haremos con la ingente cantidad de datos que “el cuerpo” de nuestros clientes sanos y enfermos está generando y que ahora se pueden recoger de manera fácil y económica? healthbook-book(2)_2

La manera actual de medir, definir y controlar muchas “enfermedades” se basa en lecturas estáticas de variables indirectas, muchas veces con dispositivos inexactos y obsoletos.

No es seguro si seremos capaces de redefinir nuestro concepto de anormalidad y enfermedad, de reevaluar el efecto de nuestras intervenciones y tratamientos con esta nueva información.

Tampoco esta claro si nuestras obsoletas historias clínicas electrónicas podrán aprovechar e interpretar todos los datos que se les pueden presentar.

No sabemos en definitiva si seremos capaces de reordenar la forma en la que prestamos asistencia en un mundo de “muchos y más fiables” datos aportados por el propio usuario y sus innumerables gadgets.