Etiquetado: Internet

Donde está el dinero- where the money isint

Publicado en la revista AMF-Actualización en Medicina de familia hace 10 años por Rafael Bravo Toledo Centro de Salud Sector III. Getafe,Madrid

“Robo bancos porque es donde está el dinero”…

Se cuenta que el famoso atracador Willie Sutton respondió con esta frase a un periodista cuándo le pregunto por qué robaba bancos. Hasta tal punto se hizo celebre la frase que fué adoptada, entre otras disciplinas, por la Medicina como la ley de Sutton para transmitir la idea de que antes de ir más lejos, se debe buscar lo obvio.

WillieSuttonSi de igual modo se le preguntara a los médicos por qué utilizan preferentemente Google cuando buscan información en Internet, la contestación sería parecida: “porque es donde encontramos la información”. A pesar de contar con herramientas de búsqueda más sofisticadas, como PubMed y otras bases de datos, los médicos, al igual que los pacientes, optamos por la simplicidad y la rapidez que este buscador general nos ofrece cuando se trata de encontrar información en Internet. Así se constata en un reciente editorial del BMJ donde un bibliotecario canadiense recoge la práctica, la intuición y opiniones de relevantes bloggers y, a la vez, husmea por las estadísticas de prestigiosas páginas web dedicadas a la medicina como la de la propia revista BMJ.

Un hallazgo similar relata Robert Steinbrook, en un artículo del New England Journal of Medicine, cuando entrevista al editor de HighWire Press, donde descubría que más de las tres cuartas partes de las visitas que reciben las revistas de esta editorial provenían de motores de búsqueda, con Google en una posición destacada. Otra importante tesis de este artículo, es que no solo los motores de búsqueda son importantes como nuevas herramientas de búsqueda, también están transformando la forma que utilizamos la literatura médica, aunque continuamos leyendo los números impresos de las revistas y hojeando los números en línea, estamos utilizando los enlaces, de motores de búsqueda como Google o de otros documentos, para llegar directamente a los artículos que deseamos.

Gracias a Internet y más concretamente a los motores de búsqueda y a los enlaces hipertextuales, la unidad de comunicación e información científica ha pasado de la decimonónica revista, al artículo, y más que a este, a una versión electrónica accesible del artículo en forma de texto completo o, incluso, como resumen o reseña periodística. Por exponer una idea similar el que suscribe fue calificado de “simple” por un gurú español de la documentación en una reciente reunión sobre publicaciones médicas. A pesar de las objeciones y miedos de especialistas que ven su futuro en peligro por una herramienta tan  popular, parece claro que incluso para búsquedas en que la sistematización es más necesaria Google y su versión académica Google Scholar son herramientas que hay que utilizar, bien como complemento o como instrumento principal.

También los pacientes

Incluso antes que los propios profesionales, los pacientes están utilizando Internet para buscar información sanitaria. Al mismo tiempo existe una preocupación, a veces excesiva, entre médicos y gestores, sobre cómo los pacientes utilizan esta herramienta y sobre la calidad de la información médica en Internet  Un nuevo estudio sobre el tema además de encuestar a los pacientes sobre sus hábitos “buscadores”, aporta la originalidad de preguntar a los pacientes como valoran la calidad de la información y de preguntar a los médicos su opinión sobre los hábitos de sus pacientes cuando usan Internet.

Las principales conclusiones del estudio son: que los pacientes utilizan los motores de búsqueda generales en una gran proporción; en los temas de búsqueda predomina aquellos sobre enfermedades concretas seguido de información sobre medicamentos, nutrición y ejercicio físico; se fían de la información de Internet, aunque suelen verificarla por otros medios y tienen su propios criterios para evaluar la calidad o veracidad de la información, que no necesariamente coinciden con los que proliferan en las evaluaciones de expertos y, por último, cuando se pregunta a sus médicos estos tienden a infravalorar tanto el acceso a Internet como su utilización para buscar información medica por parte de su pacientes

Los pacientes obvian los sellos de calidad y buscan información directamente, pero se ha comprobado, como se señala en un artículo publicado en Pediatrics que los pacientes tienen más confianza en una página Web si su médico se la recomienda o la realiza directamente.

Sin olvidar la historia clínica electrónica

Si estamos hablando de nuevas tecnologías, es casi obligatorio decir algo de la historia clínica electrónica, si bien la mayor parte de la literatura sobre el tema sigue arrinconada en los “espacios expertos”. A pesar de todo, poco a poco, van saliendo artículos en publicaciones más generales que alejándose del enfoque triunfalista y acrítico inicial muestran que también en este campo se puede y se debe investigar. Es curioso comprobar que una vez más se hubiera olvidado la ley de Sutton y que no se considere la historia clínica electrónica como lo que es, una nueva tecnología susceptible de ser evaluada y sufrir un análisis de costes, e incluso, si llegara el caso, fuera reconsiderada su implantación generalizada. Algo está cambiando y como ejemplo artículos recientes que, con todos sus problemas metodológicos,  nos enseñan que la implantación de un programa de HCI, puede fracasar sino se cuenta con los usuarios; que todavía no hay estudios que muestren que la informatización produce cambios en variables finales importantes, como la mortalidad en una unidad de cuidados intensivos pediátricos; o la inutilidad de un sistema de transmisión electrónica de información basado en Web, entre servicios de urgencias y atención primaria).

Con un papanatismo admirable los profesionales, gestores y políticos, especialmente en nuestro país, hemos sido deslumbrados por la nuevas tecnologías; es hora pues de reflexionar y llevar la autocrítica, la imaginación y la valentía a los lugares donde está el dinero.

Nativos digitales

Wikipedia = El disco de marcar es un dispositivo mecánico del que están dotados determinados tipos de teléfonos antiguos para la marcación por pulsos.

Consiste en un disco giratorio provisto de diez agujeros numerados del 0 al 9 en los cuales el usuario introduce el dedo para hacer girar el disco hasta un tope denominado “traba”. Alcanzada la traba, se libera el disco que retrocede por la acción de un muelle situado alrededor del eje de giro, hasta que el disco regresa a su posición original. La culminación de este procedimiento equivale a marcar una de las cifras del número telefónico completo pulsando un botón, en los teléfonos de botones. Un número telefónico completo se marca repitiendo el mismo procedimiento con cada cifra del mismo, siempre dejando que, marcada una cifra, el disco retorne a la posición inicial, antes de marcar la siguiente.

En este movimiento de retroceso, mediante una leva, se produce la apertura y cierre de la línea telefónica, también denominada bucle local o de abonado, un número de veces igual al dígito marcado (el 0 origina 10 impulsos). Estas aperturas y cierres del bucle son detectados y registrados por la central telefónica y dan lugar al accionamiento de los dispositivos de selección pertinentes con objeto de enlazar al usuario llamante con el llamado.

La pieza giratoria en la que se introduce el dedo se denomina carátula. Algunas carátulas de disco incorporan un portaetiquetas dentro del cual hay insertado un cartón, que queda a la vista, y sobre el cual el abonado al servicio telefónico puede anotar su número de teléfono

sin palabras

 

meo2Títulos alternativos para la entrada: pa mear y no echar gota, NTE: Nuevas Tecnologías Españolas, administración a pilas, administración electrónica ¡anda ya!, no somos los únicos, funcionarios-2.0, gobierno -1.5, poniendole horario a internet, chapuza, RSS Red Social Sociata, la administación con el ciudadano, cuando enciendo el ordenador, ese es mi horario, web chu, internet castiza, conectese (vuelva) Ud. mañana, larra 2.0, Tontimodernos, así va España, emos echo un convenio convenio con biligais…………………………………………… y un largo ecétera.

y además adelgaza

Incluso sin  participar en programas especificos contra la obesidad  que se han ensayando con las nuevas tecnologías de la información y comunicación, la paciente de este caso Internet como herramienta terapéutica en la obesidad mórbida perdio peso cuando se conecto a Internet y empezo a relacionarse

” Es probable que a través de internet nuestra paciente encontrara una distracción a sus problemas personales o incluso el apoyo de otras personas que, sin ser conscientes de ello, la estaban ayudando a vencer su compulsión por los alimentos”

wiki wiki

Un estudio Scope, Completeness, and Accuracy of Drug Information in Wikipedia  publicado en el número de diciembre de la revista The Annals of Pharmacotherapy – no está disponible a texto completo en su web  pero se puede conseguir aquí o aquí– ha estudiado la información sobre medicamentos disponible en la Wikipedia  encontrando que en todos los casos estudiados la información no incluye errores. Los autores señalan, sin embargo, que los artículos de esta enciclopedia on line presentan (en su opinión) errores por omisión al olvidar dar advertencias sobre efectos adversos e incompatibilidades.

En este estudio se evaluaron las repuestas a preguntas sobre medicamentos, comparando la información encontrada en Wikipedia con la que brinda una base de datos gratuita online específica sobre el tema de la compañía privada Medscape, la Medscape Drug Reference (MDR).

Se evaluó el ámbito (cobertura), la exhaustividad y la exactitud de ambas fuentes de inforamción. Esta ultima valorando omisiones y errores en el contenido. En general las respuestas de  la enciclopedia on-line fueron menos completas que las de Medscape y se pudo resolver menos consultas sobre información de medicamentos con Wikipedia que con MDR (prácticamente el doble con esta ultima). 

Curiosamente de las respuestas que dio Wikipedia, ninguna era incorrecta, mientras que en MDR se registraron cuatro equivocaciones. Sin embargo los autores detectaron cuatro veces más errores, de los llamados por omisión en Wikipedia, que en MDR.

La principal conclusión del estudio es que Wikipedia  tiene un alcance menor, es menos completa y tiene más errores de omisión que la base de datos utilizada como referencia, los que le lleva a decir que Wikipedia puede resultar útil como punto de enganche para los consumidores, pero no es fidedigna y debe utilizarse únicamente como una fuente adicional de información de medicamentos.  De manera informal  los autores dijeron en las notas de prensa que presentaban el estudio que Creo que esos errores de omisión pueden ser tan peligrosos como las inexactitudes. Como anecdota el autor indicó que se ha encontrado a representantes de compañías farmacéuticas borrando datos de Wikipedia  que hacían parfecer a sus medicamentos como inseguros.

Aunque se redime algo con conceptos que aportan en la discusión, en mi opinión este estudio saca conclusiones erróneas ya que parte de prejuicios habituales, cuando se evalúa la información sanitaria en Internet, a saber:

Sigue leyendo

medicina de familia 2.0

Que las nuevas tecnologías y en concreto Internet y la web 2.0 tienen mucho que decir en el futuro de familia para mi esta muy claro, tanto que fue el tema que elegimos para la conferecia inaugural del XI congreso de la sociedad extremeña de medicina de familia celebrado la semana pasada y del que se pueden ver las diapositivas a continuación

Muchas Gracias a Miguel y a Pilar por haberme invitado y por hacer tan grata mi estancia (corta) en Badajoz

La historia clínica electrónica: La arquitectura no importa

La vieja lucha entre historia clínica centralizada versus descentralizada se va acabar, pero no por que venza alguno de los contendientes, sino porque hay un nuevo contendiente que va dejar esta lucha y sus proponentes más inútiles que un ministerio de sanidad en la España de las autonomías

La nueva forma de entender la historia clínica pasa por el usuario e Internet y aunque sus actuales funciones y objetivos van por otro lado (muy apartados del sentido funcional de la vieja HCE) se intuye que irán convergiendo y al fianl se impondrá esta nueva forma de almacenar la información médica. Si quieres saber de que va puedes repasar los varios artículos que se publican hoy en el New England Journal of Medicine con titulos como este:

  • Personally Controlled Online Health Data – The Next Big Thing in Medical Care?
  • Tectonic Shifts in the Health Information Economy
    Off the Record – Avoiding the Pitfalls of Going Electronic
    Electronic Health Records, Medical Research, and the Tower of Babel
  • Electronic Health Records and Medical Research