Etiquetado: Historia clínica electrónica

¿Y tú que hiciste? (II)

2ª parte

Por Angel Ruiz @artcymap

Creo que no preciso airear mi condición de médico, ni mi condición de experto en informática, ni mi condición de creador y fabricante de software para desmentir lo inaudito de este incompetente dictamen de la Agencia de Protección de Datos (APD) y de su Director Pariente.

Las Historias Clínicas en papel eran considerados medios de soporte para el pensamiento, la decisión y el tratamiento clínicos. La anotación y el papel que lo soportaba eran un todo cuya alteración, manipulación o destrucción solo estaba y está regulada por la legislación penal. La modificación en papel era evidente. Debía hacerme con la carpeta, buscar la hoja, corregirla, modificarla o destruirla para ejecutar el delito.

Las Historias Clínicas informatizadas solo son Bases de Datos BBDD, formadas por diferentes Tablas, compuestas por conjuntos de Campos. Los interfaces de trabajo, es decir, las carátulas en la que los profesionales trabajamos para introducir, consultar o gestionar información, solo son vehículos que facilitan la grabación de los datos en las Tablas, cuyo conjunto es lo que realmente conforma la Historia Clínica.

minorityEn otras palabras, las interfaces o carátulas de manejo de la Historia Clínica NO SON la Hª Clínica. La Historia Clínica SOLO son sus Tablas.

Al parecer nuestro ínclito Director Pariente, afirma que la Hª Clínica solo es la Interfaz y no las Tablas, y que mientras no accedas a las Tablas por la carátula, por el Interfaz, sentado en una silla, accediendo con una clave y un password, modificar las Tablas por la puerta de atrás no tiene delito alguno, ni alteración anómala alguna de la Historia.

¿No es eso mismo lo que han hecho los bancos con las Preferentes, tocando las tablas, para que aparezca que tú dijiste lo que no dijiste, bloqueando el acceso del dinero al 100% de los depositantes, masiva y “automáticamente, mediante un procedimiento informático”?

Este dictamen, abre la puerta, por fin, a poder modificar legalmente la información retrospectiva de las Historias Clínicas, a gusto del poder de turno, amparado por organizaciones, como las APDs, complacientes como poco, por deudoras del mismo al no ser entes independientes de ese poder.

Las administraciones públicas, al contrario que las organizaciones privadas, pueden descansar tranquilas en sus desmanes, porque las sanciones, lo disuasorio, no se les imponen, por ser ambas, administración pública. Mientras un particular, se mueve en multas individuales de 600.000€ por sanción, las Administraciones Públicas se quedan con el papelito de falta grave o muy grave, sin mayores consecuencias.

El sueño de todo conductor descerebrado. Ir a 200km/hora de Barcelona a Sevilla, sin otro riesgo que unos papelitos únicamente descriptores de sus desmanes.

115.000 historias clínicas alteradas, fuera de la administración, serían 115.000 delitos penales por alteración de documento público, que les hubiera costado el gobierno, por un lado, y, por otro, la hacienda para repararlo en indemnizaciones.

O, también podrían ser 115.000 alteraciones graves de la confidencialidad por haber entrado en la historia, para alterarla a conveniencia, lo que alcanzaría el monto de 69.000 Millones de € en multas, si la APD fuera otra. ¿O es que matar a uno tiene la misma pena que a veinte?

Sin embargo, Spain is different.

El primer párrafo de este escrito (1ª parte) era ficción. Pero ¿cuánto tiempo pasará hasta que deje de serlo? Si se ha abierto la veda de modificar documentos públicos por la puerta de atrás, ya que hacerlo automática e informáticamente es igual a no delinquir, ¿qué seguridad tiene, desde la semana pasada, cualquier profesional que haya entrado en la ‘lista negra’ del poder de cualquier signo? ¿o qué le va a impedir a éste que se modifiquen masivamente complejas e inconvenientes decisiones individuales, en la relación médico-paciente, para adecuarse a los intereses de la Big Pharma, el dinero y el poder?

El despreciable y alarmante gesto del Director de la Agencia Tributaria, Santiago Menéndez,  que pavoneaba su poder y conocimiento de los secretos ajenos con aquello de la ‘repera patatera’, en opuesta actitud al respeto que debiera mostrar como garante de su privilegiado acceso a información sensible del ciudadano, me recordó el comentario similar que, con un codazo, hace unos años, el Director General de Hospitales de Castilla La Mancha, me hizo, a modo de confidencia, al tiempo de la informatización de la Hª Clínica de Atención Primaria.Orwell Healthcare

“Ahora sabemos todas las que toman Anticonceptivos”. ¿Viste a tu mujer en la lista?

No pude contenerme.

Es evidente que acceder a los secretos médicos ha sido un objetivo largamente acariciado.

¡Qué fácil se ha desmontado el poder profesional, que estaba basado en la custodia del secreto y la confianza! ¡Qué poder tan extraordinario ha cedido el profesional y el paciente en este conjunto de pasos de aparente mejora, en los que nunca han tenido oportunidad alguna para el Opt-in y Opt-out!

Opt-in para decidir qué información y cual no se compartiría en ‘la nube’ y Opt-out para decidir qué información se borrara, a modo de ‘derecho al olvido’, de ‘la nube’.

Paradójicamente, la inseguridad jurídica del dictamen de la APD vasca ha creado un colchón de impunidad desconocido e inexistente hasta hoy.

Cualquiera podrá aducir, a modo de defensa, que esa información que ahí está grabada, que le inculpa, por ejemplo por mala praxis, jamás él la introdujo, puesto que hay precedentes de que hacerlo ‘automáticamente y por medios informáticos, sin rastro de acceso de terceras personas’ es no solo posible, sino legal y “amparado por la Ley de Autonomía del Paciente 41/2002 y la de Garantías de Uso Racional del Medicamento de 2006”, Pariente’s dixit.

Este desafortunado dictamen deja en el aire una pregunta poliédrica y polisémica.

Y ¿tú qué hiciste?

Y ¿tu qu……,ante la aberrante informatización de la historia clínica española?

Y ¿tú qu….? ¿Hiciste algo de eso que está anotado?

Y ¿tú qu……, ante una falsa imputación futura?

Y ¿tú qu……, ante la posibilidad de librarte de una mala praxis realmente ejecutada?

Y ¿tú qué hiciste?

Y ¿tú qué harás?

¿Y tú que hiciste? (I)

Una corta reseña en la columna de sucesos, que sin embargo me sobrecogió. No pudo resistir la presión y acabó ahorcándose en la celda, un mes antes de la fecha de señalamiento de su juicio. La familia desolada declaró que él insistía continua y desesperadamente que aquello que se encontró en su ordenador nunca había sido suyo.

“¿Qué parte del ‘Te lo dije’ era la que no habías entendido?”

Detective Spooner  en la película Yo, Robot del director Alex Proyas.

Detective Del Spooner: [to Susan, after the robots have started a revolution] You know, somehow, “I told you so” just doesn’t quite say it.

____________________________________________________

Por Angel Ruiz @artcymap

La semana pasada por fin ha ocurrido.

Es verdad que, con años de antelación, se han dado los pasos previos, lenta pero inexorablemente.

Se comenzó por obligar, por todos los medios legales, sociales y propagandísticos, a retirar la Historia Clínica de su secular y legítimo depositario. Aquel que había sido elegido por el paciente para consultar su temor, su mal y depositar su confianza, su confidencia.

Al paciente se le introdujo una idea viral en su cerebro, que también infectó al ingenuo profesional. “Es bueno que tus secretos estén accesibles para TODOS, no solo para los que tu elegiste, para todos, pues ¡sabe dios! dónde se va a necesitar saber qué catarros tuviste a los 12, qué esquince de tobillo a los 17, qué picores pudendos a los 23, o qué HIV a los 34”. .-“¡Vaya!, las alergias ya me parece bien, el saber lo de la diabetes, puede, pero ¿qué interés tiene saber lo de los catarros, las purgaciones, o el HIV? ¿No habían quitado el punto rojo de las historias para que pudiéramos nosotros controlar el secreto y así evitar la estigmatización?” Bueno, siempre será mejor que el médico que le atienda lo sepa todo, todo. .-“¿Un fisio, mi aborto a los 17? ¿No me deberían preguntar qué y qué no?  Silencio, hasta hoy.

A pesar de que sabemos que el volumen de la Hª Clínica de Atención Primaria de un paciente, con más de 10 años de informatización de su historial, supera los 300 folios impresos y que solo, para la famosa continuidad asistencial, solo, se precisa del 2,5% de la toda la información grabada, la pertinente y relevante, ¿por qué se quiso que el otro 97,5% de la información, solo pertinente para su Médico de Familia, se moviera del centro de salud, de su consulta, y transitara por todas las redes?VISC-_ok-2

En plena Semana Santa de hace un mes, el 1 de Abril de 2015, con estudiada estacionalidad y alevosía, por plena hégira y asueto laboral, la Consejería de Salud de la Generalitat Catalana, rectificando el aparente parón y retirada del Proyecto VISC+, que pretendía vender y vender, TODOS LOS DATOS SANITARIOS de TODOS LOS CATALANES, al mejor postor, por un pico de millones de euros, más unas cuantas ‘Puertas Giratorias’, rectifica y lo ejecuta definitivamente, con el cuento de que son anonimizados. Como los del Pentágono, la NSA, Wikileaks y un largo etcétera

¿Qué negocio habría habido si solo se estuviera moviendo ese 2,5% de información pertinente y relevante? ¿Qué otro negocio del cable habrían conseguido, con sus ‘puertas giratorias’ preceptivas, las correspondientes compañías regionales de telefonía, sin el apetitoso tráfico del 100% del dato sanitario?

Pero ha sido la semana pasada cuando por fin ha ocurrido.

prodata2Hace 5 años, en 2010, por la presión de la crisis, por la necesidad de ajustes, el Consejero Bengoa del Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco, ordena a los informáticos del Osabide (programa de Hª Clínica oficial de Osakidetza-Servicio Vasco de Salud) que modifiquen, a las bravas, las históricas indicaciones farmacológicas, de varios fármacos de marca, de 115.000 pacientes, sustituyéndolas por genéricos, sin conocimiento previo de pacientes ni médicos.

¿Para qué contar con los médicos si es el propio político, gracias al nuevo poder que le otorga la nueva informática, el que puede ‘enmendar la plana’ de la “desafección e ineficiencia” de los mismos, sin contar con ellos?

La cuestión no está en la justificación del hecho, sino en el hecho de romper, tan fácil y masivamente, el sello de inviolabilidad de las Historias Clínicas, pues, una vez roto, el arcón del tesoro del secreto queda abierto.

A partir de ahí se abre un largo proceso que puede conocerse en el sintético resumen de prensa que puedes leer aquí prodatos

El Consejo General de Colegios de Médicos CGCOM y los Colegios de Álava y Guipúzcoa denunciaron los hechos, por diferentes vías, pero centrados en que la modificación de los datos era constitutivo de algún tipo de delito contra la confidencialidad, seguridad jurídica, etc.

La conclusión de las dos Agencias de Protección de Datos APD, la española y la vasca, son extraordinarias. La primera archivó la denuncia, descartando el investigarla ¡Vaya! Ello provocó que el CGCOM planteara un contencioso ante la Audiencia Nacional. Ésta, en verano del 2014, ordenó una investigación, que recayó en la APD Vasca, que dictaminó, la semana pasada, que eso de que el político te enmiende la plana, modificando a su albedrío historiales médicos, no solo es legal y amparado por las leyes, sino que, mientras no se haga a mano, es decir, entrando paciente por paciente, puede hacerse masivamente, vía informática, pues alterar o modificar los historiales “automáticamente, mediante un procedimiento informático”, ES LEGAL. ¡Insuperable!

El presidente de la APD Vasca, Iñaki Pariente, afirma, aparentado una solvencia tecnológica, a todas luces invisible, que el objetivo de su investigación había sido “establecer si una tercera persona había accedido a los historiales de los pacientes para cambiar la medicación”. Ya hemos visto su conclusión: NO.

Supongamos que al tal Pariente, alguien, “automáticamente y por medios informáticos” colocara fotos comprometidas en su móvil o su ordenador que le inculparan directamente de algo que jamás hizo. ¿Cuál sería ahora su veredicto? Elemental. “Debo ser culpable porque eso está ahí y es lo que hay, porque no ha habido acceso ilegítimo alguno en mi móvil, dado que ‘se ha realizado automáticamente y por medios informáticos’, sin intervención directa de terceros”. Estúpido, ¿no?.

Continuara……..

Madrid imparable hacia el fracaso

de Acta Sanitaria

PERSISTEN LOS PROBLEMAS CON EL SISTEMA INFORMÁTICO DE ATENCIÓN PRIMARIA EN MADRID

El consejero Javier Fernández-Lasquetty
Madrid 20/09/2010 Las deficiencias detectadas en el nuevo sistema informático de la Consejería de Sanidad de Madrid siguen dando problemas en Atención Primaria, tal y como vienen denunciando los propios profesionales desde hace meses, sin que la Administración ponga remedio.
Una de las últimas caídas del Programa AP Madrid sucedió en el Centro de Salud de Pavones, en el Area 1 de Madrid, donde se instaló este sistema el pasado 23 de mayo; según una información remitida a la Consejería, desde ese día los problemas son sido continuos.

De acuerdo con la información facilitada por los profesionales, esta situación se está produciendo también en otros Centros, en los que se ha instalado AP Madrid, por lo que no se trata de un problema de adaptación al sistema durante los primeros meses ni de una cuestión relacionada con el mayor o menor conocimiento de la herramienta, puesto que es una aplicación visualmente muy similar al anterior. Ante esta situación, los profesionales han reiterado al consejero su “absoluto rechazo” a esta situación y piden el retorno del programa anterior hasta que las deficiencias del nuevo se resuelvan.

Pérdida de tiempo para profesionales y pacientes

Este Centro de Salud llevaba años informatizado con OMI-AP, siendo una herramienta fundamental para el trabajo de sus profesionales, de manera que todos los actos clínicos y administrativos se registran de manera informática y pueden ser consultados por cualquier miembro del Centro. De este modo, pueden realizar una atención coordinada a su población de referencia (cerca de 20.000 pacientes del distrito de Moratalaz).

“Este programa ha funcionado a la perfección y nos ha permitido, realizar las tareas con enorme rapidez y sin fallos”, aseguran los médicos del centro. Por el contrario, el nuevo programa instalado no funciona adecuadamente, es muy lento y se producen demoras continuas en la atención de los pacientes, provocando su enfado y el de los profesionales. “Por lo demás, como ya intuimos en su día, el programa no aporta, en lo que a la atención a los pacientes se refiere, ninguna mejora respecto al anterior”, añaden.

Los profesionales denuncian que acciones como la gestión de una cita, la solicitud de una prueba diagnóstica, la utilización de un protocolo clínico, la generación y el registro de una analítica, la prescripción de un tratamiento, el registro de una actividad preventiva, la emisión de una incapacidad temporal, se hacen interminables, alargando innecesariamente cada una de las consultas y el tiempo de espera, y produciendo largas colas, tanto en las consultas como en el área administrativa.

Respuesta del consejero de Sanidad

A pesar de que el consejero, Javier Fernández-Lasquetty, contesta con una carta a los profesionales del Centro de Salud de Pavones, agradeciéndoles sus observaciones, no ofrece una solución alternativa para que éstos puedan trabajar con fluidez mientras de intenta solventar los fallos del nuevo programa. Según el titular de la Sanidad madrileña, la Consejería es consciente de los inconvenientes que este sistema genera y las incidencias que ocasiona, por lo que está trabajando para detectar los fallos y repararlos.

AP (A Por uvas)-Madrid, no funciona

Insertamos a través de Atensión Primaria la carta remitida por los compañeros del Área 11 de Madrid (CS San Andrés) a los responsables ¿? del Servicio Madrileño de Salud, a propósito del naufragio de AP-Madrid. Tomado del Grupo de Afectados por la aplicación AP-Madrid:

Estimado Sr./Sra.:

Desde primeros de marzo de 2010 tenemos implantado para nuestro trabajo diario la aplicación informática AP Madrid. Aunque nos han informado de forma repetida que la versión actual (creemos que la nº 60) supone mucha mejoría respecto a las versiones iniciales, creemos que sigue siendo una versión en desarrollo. Por un lado da muchos
problemas técnicos, interfiriendo de forma muy notable la atención diaria a los pacientes y que está provocando mucha tensión en los trabajadores. Por otro lado, puede ocasionar graves problemas de praxis médica que nos pueden ocasionar problemas legales.

Nos referimos en concreto a aspectos como la obligatoriedad de transcribir posologías que no son reales y que pueden provocar equívocos en los enfermos; marcar pautas desayuno, comida y cena en fármacos que precisan dosificación horaria, impresión de recetas que no corresponden a la prescripción realizada.

Los ajustes técnicos que se están realizando para la incorporación de otros temas como la Libre elección de médico o Área Única, se hacen durante la jornada habitual de trabajo, dejándonos sin posibilidad de acceder a la historia clínica del enfermo ni realizar las tareas habituales (recetas, PICs…)

Existen sistemas informáticos que permiten una gestión más rápida y efectiva de la que nos ofrece AP Madrid. Se ha optado por un sistema que ya está técnicamente superado (múltiples confirmaciones para cada tarea) y que no mejora la anterior herramienta de trabajo.

Mientras se solventan todos estos problemas y se desarrolla una versión al menos igual de efectiva que OMI, solicitamos permitieran continuar trabajando con OMI en toda su extensión y que se paralice el proceso de implantación en otros centros de salud para que otros compañeros no tengan que sufrir los problemas que estamos padeciendo en nuestra labor diaria.

él lo hace por ti

Noticia grave sin aparente repercusiónvivalaconfidencialidad

If you can’t trust your memories, what can you trust? The party that’s who. They take away your trust in yourself and then tell you that if you follow the party everything will be OK, that Big Brother will take care of you. 1984

un ordenador en la consulta

Las diferentes estrategias seguidas durante el proceso de informatización de la historia clínica de atención primaria han tenido un desigual impacto en los profesionales. Tras una revisión de la literatura médica sobre el tema , se comprueba que (todavía) la HCI no ha logrado mejorar la calidad formal de la historia clínica, tampoco parece mejorar la  calidad asistencial medida por parámetros distintos de los de satisfacción, y sobre todo no se ha podido demostrar su influencia en variables más importantes como resultados en salud de la población en donde se utiliza. En el apartado de las tareas burocráticas, en su sentido amplio, se ha visto que si bien aligeran el trabajo burocrático mecánico, no mejoran ni aportan valor añadido, más bien al contrario, como se ha visto en el proceso de citación, la confección de partes de ínterconsulta, o el archivo de la información. Podríamos decir que han originado cambios en nuestro trabajo pero no han tenido, al menos todavía, un impacto clínico sustancial

El desarrollo e implementación de la HCI en nuestro país, aunque colmada de buenas intenciones, actitudes favorables, y expectativas sensibles no ha cumplido sus objetivos. La universalidad de la asistencia, una prestación de servicios por parte de estructuras similares, la financiación uniforme, la relativa homogeneización formativa e ideológica de de los profesionales junto a cierto grado de estandarización de la metodología de trabajo, hacían de nuestro país un inmenso laboratorio donde probar las oportunidades de las nuevas tecnologías para mejorar el trabajo de los profesionales e incrementar (o al menos intentarlo) el nivel de salud de la población. Sin embargo el poco protagonismo de los profesionales y pacientes y el excesivo de informáticos, gestores y políticos unido las peculiaridades del momento político social y económico en que empiezan a implantarse las nuevas tecnología en atención primaria hace que esa oportunidad se este perdiendo , sino se ha perdido ya.

Después de transcurridos varios años desde la introducción de las primeras aplicaciones informáticas relacionadas con la historia clínica informatizada algo hemos mejorado, son muchos los médicos que utilizan a diario uno u otro modelo de registro clínico informatizado y esto puede influir en la manera que prestamos asistencia, pero también se puede pensar en lo que pudo ser y no ha sido y es que con las actuales  herramientas no se han cumplido ni el diez por ciento de nuestros sueños.

Resumen y diapositivas de la presentación en la mesa del congreso de la SEMFyC :”¿Cómo ha influido la informatización de la atención primaria en el trabajo de los profesionales y en la salud de la población?”

La historia clínica electrónica: La arquitectura no importa

La vieja lucha entre historia clínica centralizada versus descentralizada se va acabar, pero no por que venza alguno de los contendientes, sino porque hay un nuevo contendiente que va dejar esta lucha y sus proponentes más inútiles que un ministerio de sanidad en la España de las autonomías

La nueva forma de entender la historia clínica pasa por el usuario e Internet y aunque sus actuales funciones y objetivos van por otro lado (muy apartados del sentido funcional de la vieja HCE) se intuye que irán convergiendo y al fianl se impondrá esta nueva forma de almacenar la información médica. Si quieres saber de que va puedes repasar los varios artículos que se publican hoy en el New England Journal of Medicine con titulos como este:

  • Personally Controlled Online Health Data – The Next Big Thing in Medical Care?
  • Tectonic Shifts in the Health Information Economy
    Off the Record – Avoiding the Pitfalls of Going Electronic
    Electronic Health Records, Medical Research, and the Tower of Babel
  • Electronic Health Records and Medical Research 

distancia dedo-suelo

En medicina utilizamos una medida que llamamos dedo-suelo para evaluar la movilidad de la columna vertebral. Se puede utilizar en otras disciplinas como por ejemplo para evaluar la capacidad de doblar el espinazo ante los jefes o indice de esclavitud de los médicos, o para ver las distancias entre lo que dicen los políticos y la realidad.

Ente el dedo

Por su parte, la directora General de Innovación Sanitaria, Sistemas y Tecnología de la Consejería de Salud de Andalucía, Pura Gálvez, habló sobre las estrategias de innovación en el sistema sanitario público de Andalucía. En concreto, expuso cómo las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) deben ser utilizadas para mejorar la calidad de la asistencia prestada y maximizar la eficiencia de los recursos disponibles. Puso como ejemplo, entre otros, al sistema de historia de salud electrónica (DIRAYA) puesto en marcha por el Servicio Andaluz de Salud (SAS)

Corporación Tecnológica de Andalucía analiza en Málaga los retos y avances de la I+D+I en el sector sanitario. En AZ prensa

y el suelo

Considera imprescindible para dar una buena calidad asistencial disponer de suficiente tiempo en las consultas y dejar los criterios economicistas en un segundo plano a favor de una asistencia «más humanizada». De Teresa denuncia la importante carga burocrática que soporta el médico a diario con un programa informático como el Diraya que «presenta muchos fallos».

Los profesionales médicos recuerdan que ellos no pueden gestionar sus consultas. «Es la Administración quien da las citas y quien gestiona la cartera de usuarios. El médico no tiene autonomía para hacerlo», recuerda Elia Sevilla, quien insiste en los intentos de control de los cargos directivos sobre la información sanitaria. “No nos dan datos”

Los servicios sanitarios están bajo mínimos de personal pese a ofertar más prestaciones. En Ideal.es