Un elefante en la consulta

A principio de este año la revista JAMA Internal Medicine publico una carta de investigación donde se estudiaba la asociación entre el uso de ordenadores en la consulta del médico y la comunicación con pacientes crónicos de unos centros médicos especiales (safety-net clinics*)

Los resultados mostraron que en comparación con los médicos que presentaba un alto grado de utilización del ordenador, los pacientes de los clínicos que menos los usaban, calificaban la atención como excelente en mayor medida (48% frente a 83%). También se encontraron diferencias en la calidad de la comunicación, según la utilización del ordenador, de tal forma que en las entrevistas de aquellos clínicos con un uso más intenso del ordenador hubo menos contenidos personales y más desacuerdos o críticas.

charles_ii_touching_the_scrofulous_cropEn un comentario a esta carta se pone de manifiesto la importancia del contacto directo en el proceso de atención clínica que ilustra con el recuerdo de un grabado donde el Rey cura por imposición de manos a los enfermos de escrófula. La historia de la invención del estetoscopio, tambien le sirve para poner de manifiesto como esta “nueva tecnología” se interpone en la relación médico paciente. Igual que el estetoscopio, el ordenador en la consulta presenta muchas ventajas reales y otras en potencia todavía no demostradas. Su utilización, no obstante, descubre consecuencias negativas no anticipadas como la quiebra o el deterioro del relación médico-paciente, como se pone de manifiesto en el estudio arriba reseñado y en otros muchos más publicados con anterioridad. También hemos podido oír voces de alarma en la prensa o en legos en medicina pero expertos informáticos, o en una airada paciente, pero sin duda el testimonio más escalofriante es el explicativo dibujo, publicado también en JAMA, que plasma la consulta de un niña de 7 años con su médico dándole la espalda mientras escribe en el ordenador.

La forma de utilizar el ordenador por los médicos no es homogénea, encontrándose diferencias en razón del sexo, el lugar donde se sitúa el ordenador, habilidades informáticas del clínico, el tipo de software, etc de tal forma que unas y otras pueden afectar al tiempo que se le dedica y se roba a la interacción con el paciente.

El autor del comentario, autor conocido en la bibliografía sobre el tema, no propone sacar el ordenador de la consulta del médico o modelos inalcanzables, sino una serie de consejos para lograr unos “buenos hábitos” de uso que interfieran lo mínimo posible en el necesario contacto entre médico y paciente. Estos consejos los resumen en una ayuda mnemotécnica POISED de Prepare ( preparar), Orient (orientar), Información Gathering (recopilación de información), Share (compartir), Educate (educar) y Debrief ( interrogar) cuya explicación  dejamos para un próximo post.

*Safety-net clinics sirven a poblaciones con un dominio limitado del Inglés y  pocos conocimientos sobre salud, experimentando barreras en la comunicación que contribuyen a disparidades en la atención que reciben cuidado y la salud en general.

Pirámide EBHC 5.0

Una de las muchas aportaciones conceptuales que la medicina basada en la evidencia ( mbe) ha hecho la medicina es la de un modelo de búsqueda de información no contemplado hasta entonces. Bajo la asunción de que el médico debe utilizar la mejor información disponible en la toma de decisiones, enseguida se intuye la necesidad de buscar y encontrar esta información. En ese modelo se tiene en cuenta no solo la validez y relevancia de la información, sino también, y es muy importante, el trabajo o tiempo que cuesta conseguirla siguiendo la famosa ecuación de la utilidad de la información de Slawson and Shaughnessy. ui2

En 2001 Haynes -uno delos padres de la MBE- lanza una representación gráfica, explicativa y jerarquizada de este modelo conceptual en forma de pirámide: la famosa píramide 4S. Con los años y como buen proceso inflacionario la pirámide se convirtió en un edifico de seis pisos o capas, vigente hasta la actualidad y que ha sido utilizada en docencia y en la conformación de sistemas informáticos de ayuda en la toma de decisiones.

Al considerar una actualización y clarificación (verbigracia la necesidad de mantener las “eses” “S” hacia forzadas algunas definiciones) Haynes y Alper (creador de una herramienta informacional muy conocida llamada Dynamed) vuelven atrás y eliminan un piso de la   pirámide quedando está ajustada  a una pirámide 5S.

ui3En esta nueva pirámide Evidence Based Health Care (EBHC 5.0 pyramid) los documentos tipo sinopsis (synopsis) que antes ocupaban dos capas diferenciadas, según fueran de artículos originales o de revisiones sistemáticas, se integran en el piso del que derivan, de tal forma que estos (estudios, herramientas de síntesis) están ocupados por ese tipo de documentos en versión original, documentos pre-filtrados, o en forma de resúmenes críticos.

La tercera capa esta ahora ocupada por recomendaciones desarrolladas de forma sistemática, tipo guías de práctica clínica basada en la evidencia; también en forma, filtrada, resumida o como síntesis de varias guías. El piso de sumarios (summaries) se sustituye por uno de enunciado y contenido más preciso: sumarios sintetizados de referencia clínica, que integra los recursos de las tres capas inferiores seleccionados según las necesidades clínicas. El último piso sigue estando representado por sistemas informatizados de ayuda a la toma de decisiones integrados en la historia clínica electrónica.

Si te parece normal que te pidan la huella digital para entrar en un gimnasio, necesitas leer esto

Por Marta Peirano en eldiario.es

El Centro Deportivo Municipal Barceló se inauguró oficialmente en Madrid la pasada primavera con el concejal presidente del distrito Centro Jorge García Castaño, el director general de Deportes Javier Odriozola y 4.000 preinscritos. Una enorme popularidad teniendo en cuenta que no es barato, que no es compatible con otros gimnasios municipales y que exige a los usuarios algo que sería más apropiado en una comisaría: la huella digital.

Hay muchos métodos de identificación. Puede ser algo que solo nosotros sabemos (nombre, contraseña), algo que tenemos (llave, tarjeta, certificado), algo que hacemos (caligrafía, patrones de teclado) y algo que somos (huella digital, iris, ADN). Los datos que se generan a partir de características físicas o fisiológicas únicas de una persona (lo que somos) se llaman datos biométricos.

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Trabas y barreras jalonan el desarrollo de la eSalud en España

Francisca Garía Lizana, César García, Rafael Bravo, Miguel Ángel Máñez y Juan del Llano

Un libro, ‘eSalud: aplicaciones y tendencias’, ha venido a señalar las principales trabas y barreras que jalonan el desarrollo de la eSalud en España, pues se trata de un territorio todavía por explorar en toda su potencialidad. Editado por la Fundación Gaspar Casal, cuenta con la colaboración y el patrocinio de la compañía farmacéutica Almirall.

En ese sentido, este representante de la industria farmacéutica declaró que Almirall aprovechaba foros como el de esta ocasión para rubricar su compromiso con la innovación, no solamente terapéutica y presta especial atención a las necesidades de los gestores y profesinales sanitarios bajo la premisa común de mejorar los resultados en salud que precisan los ciudadanos.  En ese afán, recalcó Heras, el apoyo a las nuevas tecnologías de la información es un pilar fundamental. Una tesis refrendada por el presidente de la Asociación de Investigadores en Esalud (AIES) y FEA (Facultativo Especialista de Área) del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Ramón y Cajal, Sergio Vañó, que acompañó a Heras en la mesa de apertura del encuentro.Como factor importante para la elaboración del libro, el director de Medical & Public Affairs de Almirall, Joan Heras, señaló el trabajo como un ejemplo más de la colaboración de su compañía con el think tank que representa la Fundación Gaspar Casal, en aras de contribuir cojuntamente a una gestión sanitaria cada día más eficiente.

Ampliando la inteligencia colectiva

Tras la intervención inaugural de Heras y Vañó, se dio paso a una mesa redonda destinada a analizar las aplicaciones más destacables en el campo de la eSalud, centro del entorno sanitario, moderada por Rafael Bravo, especialista del SERMAS. Dicho moderador quiso ilustrar las peculiaridades del sector sanitario con su propio caso, al no tener conocimiento de quién es su empleador real, algo que por comparación no ocurre nunca en el sector privado. Circunstancia también común a todo aquel que trabaje en un centro de salud, por ejemplo.

El director de recursos humanos del Hospital Universitario de Fuenlabrada, Miguel Ángel Máñez, reflexionó en voz alta sobre el papel de las TICs y la gestión del conocimiento en el aprendizaje e inteligencia colectiva de los grupos profesionales.

Entre otras cosas, Mánez describió fenómenos como el deslumbramiento tecnológico que producen estas tecnologías al introducirse en el medio sanitario, la necesidad de que se adapten a las necesidades concretas de la atención y las dificultades para llegar a generar conocimiento a través de ellas en el medio laboral. En ese punto, estimó que el autoaprendizaje que se necesita en el proceso debe ser colectivo y tan versátil como la propia tecnología en su permanente evolución.

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Síndrome Gollum

Por Julio Bonis, leído en MEDFAM-APS

En el editorial del BMJ publicado recientemente Data sharing: lessons from Copernicus and Kepler se señala:

“No es de extrañar que muchos clínicos hayan dejado de leer artículos científicos. Se publican demasiados y la mayoría no incluyen datos que podamos examinar o validar. Hay demasiadas probabilidades de ser engañado. De modo que desconectamos, y como resultado, incluso los resultados más convincentes y clínicamente importantes son a menudo ignorados.

Los investigadores pueden ayudar a resolver este problema mostrando su trabajo. Sin embargo, cuando se les pide que den acceso público a sus datos algunos se rebelan, como ha ocurrido recientemente en el NEJM. ¿Por qué esa resistencia? ¿Creen estos investigadores que el tiempo y el esfuerzo que destinaron a generar los datos les da una licencia exclusiva para analizar los mismos y escribir artículos científicos sobre ellos? Si es así, actúan como si los datos les perteneciesen.

Los datos de los ensayos clínicos son generados como parte de un contrato social por el cual los pacientes (al firmar su consentimiento) participan en estudios en busca de un beneficio potenciales que puedan ofrecer a la sociedad sin esperar un beneficio individual a cambio. Los investigadores que recogen los datos e informan sobre sus hallazgos en reuniones científicas y en la literatura médica son privilegiados por poder hacerlo; estas bases de datos no son objetos que posean o puedan vender. Los pacientes que firman su consentimiento lo hacen por el bien común, no participan para generar información que pueda ser monopolizada para cultivar las carreras científicas de un puñado de investigadores.”

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Investigador de entidad publica finaciado con beca FIS afecto del síndrome exclama “Mi Tesoooorooo”

 

A “los datos de los ensayos clínicos” podría añadirse los datos de la historia clínica electrónica anonimizada. Desde el activismo altermundista se suele acusar a la industria farmacéutica de “no publicar sus datos”, pero ¿qué hay de los investigadores de “la cosa pública”?
¿hacen públicos sus propios datos?
¿se da acceso a los datos generados con financiación pública a cualquiera que quiera analizarlos (incluida, por qué no la propia industria farmacéutica o los ciudadanos)?
¿por qué?

El ascenso y la caída inevitable de la vitamina D ( y 3)

Publicado por Scott Gavura el 23 de junio el año 2016 en Science Based Medicine

Conclusión: Más exageración que panacea

A pesar de la correlación de los niveles bajos de vitamina D con una variedad de problemas médicos, la evidencia de la suplementación sigue siendo poco convincente para la mayoría de los usos. Dado el beneficio moderado, bajo costo, y la relativa falta de efectos secundarios, la vitamina D, cuando se usa con el calcio, conserva un papel en la prevención de fracturas, junto con la posibilidad de que puede reducir modestamente caídas y mortalidad. En cuanto a las pruebas de laboratorio, es posible que las necesite si tiene osteoporosis, o tiene alguna problema médico que afecte a su capacidad de obtener o utilizar la vitamina D. En la población en general, no hay una clara necesidad de realizar pruebas en absoluto. Este área, al igual que una gran cantidad de investigación nutricional, está plagada de una gran cantidad de evidencia de baja calidad que es más que probable que nos guíen en la dirección equivocada. Hasta que emerjan mejores evidencias, hay que tener un enfoque cauteloso sobre la vitamina D. La suplementación con dosis moderadas es segura. Si usted decide complementar, recuerde que más no es mejor, y mantener su dosis lo suficientemente bajas como para evitar posibles daños.

El ascenso y la caída inevitable de la vitamina D (2)

Publicado por Scott Gavura el 23 de junio el año 2016 en Science Based Medicine 

# 2: Los suplementos de vitamina D puede reducir las fracturas, cuando se administra con calcio

He escrito en este blog hace varios meses sobre la vitamina D, calcio y fracturas, en respuesta a un artículo que afirmaba que las guías de practica clínica que incluían estos productos como tratamiento, no estaban basadas en la evidencia, y que era probable que su inclusión fuera debida a la confluencia de conflictos de intereses. No estoy de acuerdo.

El calcio y la vitamina D apoyan la producción y mantenimiento del esqueleto. El calcio es el principal mineral en el hueso. Las pautas dietéticas para todas las edades hacen hincapié en la importancia del calcio en la dieta como un componente esencial (junto con la actividad física y estilo de vida) de los comportamientos de toda la vida para promover la resistencia ósea y la densidad. La vitamina D también es importante para el desarrollo normal del hueso. Una deficiencia de vitamina D provoca raquitismo las enfermedades de debilitamiento óseo en los niños, mediante la reducción de la absorción de calcio en la dieta (osteomalacia en adultos). Teniendo en cuenta los estudios observacionales que vinculan los niveles bajos de vitamina D con fracturas, desde hace tiempo se ha planteado la hipótesis de que la suplementación con vitamina D puede reducir el riesgo de fracturas. Ha habido mucho interés en el papel de los suplementos, sobre todo en personas que no pueden obtener cantidades adecuadas de la vitamina a través de la dieta o exposición al sol.

Esta opinión se basa en las revisiones sistemáticas publicadas en los últimos cinco años y reconoce que la vitamina D, cuando se administra en dosis de 800 UI por día o más, y se combina con el calcio, reduce significativamente las fracturas de cadera y fracturas en general. Las reducciones relativas son aproximadamente 10-15%. Acerca de 45-67 personas necesitan tomar suplementos de calcio y vitamina D durante 10 años para prevenir una fractura. Una vez más, el resultado es modesto, sí parece ser real.

N del T: Para seguir otro aspecto de esta controversia se puede consultar este enlace o ver el reciente estudio reseñado por Prescrire  Falls in the elderly: proven benefits of rise (octubre 2016)

# 3: Los suplementos de vitamina D no reducen las infecciones del tracto respiratorio

Basado en un estudio de cohortes que vinculaba los niveles bajos de vitamina D con infecciones de las vías respiratorias superiores, nació la idea de que los suplementos de vitamina D podría reducir los resfriados y la gripe. Se han realizado tres revisiones sistemáticas o meta-análisis. Las críticas a estos trabajos han incluido el hecho de que las poblaciones estudiadas han sido muy diferentes, van desde niños de Afganistán a adultos sanos en Long Island. Los autores llegan a la conclusión del análisis más robusto era probable el de Mao 2013, el cual encontró que la vitamina D no tuvo ningún efecto. Los autores se refieren a su propio sumario de las evidencias publicado por separado que también llegó a la conclusión de que la vitamina D no tiene efecto en las poblaciones occidentales, pero podrían tener un efecto en los niños en los países en desarrollo con deficiencias más profundas de vitamina D. Cabe destacar que el único ensayo aleatorizado y controlado que es de alta calidad y relevante para una población, por lo demás sana (Murdoch 2012) no encontró efectos significativos.

# 4: suplementos de vitamina D tiene poco efecto sobre el bienestar mental

Múltiples estudios, que se resumen en una revisión sistemática y meta-análisis, han encontrado que los niveles más bajos de vitamina D se asocia con un mayor riesgo de depresión. Los ensayos que han estudiado la administración de suplementos han sido difíciles de interpretar debido a las múltiples fuentes de sesgo. Las revisiones sistemáticas son contradictorias. A lo sumo, la vitamina D puede tener un pequeño efecto en los pacientes con depresión clara, pero la evidencia todavía no está claro. La vitamina D no tiene ningún efecto sobre el bienestar de la población general que no tienen depresión clara, incluso cuando los niveles de vitamina D son bajos.

# 5: Los suplementos de vitamina D no se ha demostrado que mejora de manera significativa el tratamiento de la artritis reumatoide

En el seguimiento de una población de mujeres que desarrollaron artritis reumatoide (RA) en el transcurso de un estudio observacional, se encontró una correlación entre un bajo consumo de vitamina D y una mayor probabilidad de la artritis reumatoide. Sin embargo, otro estudio de mayor tamaño no se presentó esta misma correlación. En los ensayos clínicos, como el the Women’s Health Initiative no se presentó ningún tipo de relación entre el calcio + vitamina D (frente a placebo) y la prevención de la AR de más de 5 años. En los que tienen ya la AR, sólo hay datos de mala calidad, ninguno de los cuales es concluyente. En general, no hay pruebas convincentes que sugieren un papel de los suplementos de vitamina D para prevenir o tratar la AR.

# 6: Los suplementos de vitamina D no parece beneficiar el tratamiento de la esclerosis múltiple

Teniendo en cuenta lo que parece ser una correlación entre el aumento de la latitud y la prevalencia de la esclerosis múltiple (EM) en la población, se ha sugerido un vínculo con los niveles de vitamina D Se ha apoyado en estudios observacionales que han demostrado que los pacientes con EM con enfermedad más activa pueden tener niveles más bajos de vitamina D. Esta importante cuestión no se puede responder con confianza, porque los ensayos han sido pequeños con problemas de calidad metodológica. Las tres revisiones sistemáticas publicadas han mostrado efectos nulos a mixtos entre múltiples resultados. Actualmente no hay pruebas convincentes que sugieran que la suplementación merezca la pena.

# 7: Los suplementos de vitamina D puede tener un efecto modesto sobre la mortalidad

Este es el abuelo de todos los resultados – mortalidad por cualquier causa. Reconociendo lo difícil que sería la evaluación de este resultado no ha habido prevención en estudiar esta cuestión. Las poblaciones estudiadas incluyen adultos mayores, a veces institucionalizadas. Las seis revisiones sistemáticas han demostrado efectos, que reunidos es 0 o alrededor de cero, y efecto sobre la mortalidad podría ir desde un aumento relativo del 2% a una reducción del 13%. Los autores estiman que una reducción relativa del 5% es lo más probable, pero que podía no haber ningún efecto. Hay algunas investigaciones en curso que podrán aclarar esta cuestión con el tiempo.

# 8: suplementos de vitamina D tiene poco efecto en el cáncer

No hay evidencia consistente que muestre que los niveles bajos de vitamina D y riesgo de cáncer, se carece de información prospectiva. Los dos dos meta-análisis más recientes, informan de la falta de efecto de la suplementación con vitamina D sobre la incidencia de cáncer. Si no hay ningún efecto en absoluto, que es indistinguible del efecto nulo. El análisis de Cochrane observó mortalidad por cáncer y encontró un modesto beneficio. La base total evidencia, sin embargo, era de baja calidad. Los autores concluyeron (y estoy de acuerdo) que necesitamos datos de mejor calidad para responder verdaderamente esta pregunta

# 9: Más suplementación no es mejor

Dada la ubicuidad de la suplementación en ausencia de deficiencia, se han dado investigaciones sobre los daños de la vitamina D, impulsada por la creencia de que más = mejor. Irónicamente, las altas dosis de vitamina D parecen aumentar el riesgo de caídas y fracturas, causando que las consecuencias que estamos tratando de evitar. También hay evidencia débil de que las dosis altas se asocian con tasas de mortalidad más altas.

# 10: No hay papel para las pruebas de rutina de vitamina D

Hay una falta de evidencia para demostrar que las pruebas de rutina de vitamina D sea necesaria. La campaña Choosing Wisely recomendó en contra de las pruebas de rutina, ya que los resultados de esta prueba es probable que no cambie el consejo médico que ud. recibirá,  y que incluye asesoramiento básico del estilo de vida (dejar de fumar, controlar su peso, estar activo, y centrarse en conseguir su vitamina D de los alimentos y el sol). A pesar de las recomendaciones en contra de las pruebas, esta se ha generalizado: En 2011, Medicare ha gastado US $ 224 millones de dólares en pruebas de vitamina D para personas mayores.

 

El ascenso y la inevitable caída de la vitamina D

 

Publicado por Scott Gavura el 23 de junio el año 2016 en Science Based Medicine 

¿Es la vitamina D una panacea? La evidencia dice lo contrario.

Ha sido difícil evitar el “zumbido” sobre la vitamina D en los últimos años. A pesar de que tiene una larga historia de uso en el tratamiento médico de la osteoporosis, un gran número de estudios observacionales han vinculado los niveles bajos de vitamina D con una serie de enfermedades. La hipótesis de que hay una deficiencia generalizada en la población ha conducido a un gran interés en la medición de los niveles de vitamina D en sangre. La demanda de pruebas se ha disparado al incorporarla muchos médicos en las petición rutinaria de pruebas de laboratorio. El promover la Vitamina D como panacea no sólo se debe a los vendedores de medicina alternativa. Gran parte del interés y de esta demanda se ha impulsado por profesionales sanitarios como médicos y farmacéuticos que han analizado datos que suelen ser débiles, a veces preliminares y no concluyentes, concluyendo que los beneficios de la vitamina D son mayores que los riesgos.

Después de todo, es una vitamina, ¿verdad? ¿Cuánto daño puede hacer la vitamina D ?

No hay falta de investigación sobre la vitamina D. Por desgracia, gran parte de la investigación ha sido observacional, que pueden encontrar correlaciones interesantes, pero que pueden demostrar la causa y efecto. Si bien se han producido algunos estudios de alta calidad, grandes ensayos prospectivos que utilizan la vitamina D como tratamiento, también hay un gran número de ensayos más pequeños, de baja calidad, muchas de las cuales han dado resultados positivos que no han sido replicados en estudios más amplios. El efecto neto ha sido una gran cantidad de impresiones positivas, aunque persisten algunas cuestiones que no pueden ser entendidas en toda su amplitud.

Un nuevo trabajo de Michael Allan y colegas se propuso resumir la evidencia de base de la vitamina D para sus múltiples usos. Fue publicado en la revista Journal of General y Medicina Interna, y se titula “La vitamina D:. Una revisión narrativa de examinar las pruebas para Diez Creencias”

Explorando la lista se ven la mayoría de las pretensiones y creencias habituales: osteoporosis, caídas, resfriados y gripe, cáncer, etc. Como es una revisión narrativa, es importante tener en cuenta que este tipo de estudios tienen un alto riesgo de sesgo. Los autores afirman que preferentemente buscaron revisiones sistemáticas y meta-análisis (que, cuando está bien realizados, pueden producir una información muy objetiva), pero cuando se envuelve en un comentario narrativo, aumenta el riesgo de sesgo. Esto no quiere decir que los resultados sean incorrectos, pero que las conclusiones que surgen de una revisión narrativa (en comparación con una revisión sistemática bien realizada) será menos robusto y cuantificable.

Como quiera que el articulo solo se puede conseguir pagando, me referiré a cada uno de los mitos y las evidencias que citan, porque el articulo resume perfectamente la pruebas en las que se basan muchas de las afirmaciones hechas para la vitamina D que yo y otros colaboradores hemos discutido en comentarios pasados.

# 1: Los suplementos con vitamina D puede reducir, modestamente, las caídas en los ancianos

Unos pocos estudios observacionales han encontrado una asociación entre los niveles bajos de vitamina D y caídas en los ancianos. Las caídas son una fuente de considerable morbilidad en este grupo, por lo que una vitamina barata que tiene incluso un efecto modesto en la reducción de caídas sería bien recibida y es probable que puesto en uso rápidamente. Se han realizado ocho meta-análisis, con resultados inconsistentes en general. El efecto de la vitamina D puede ser real, pero si es real, es moderadamente eficaz en la reducción tanto del número de caídas y el número de personas que caen. La estimación del efecto puede caer en el “límite de futilidad”, lo que implica una significación clínica marginal.

continuará

Culpas y culpables

Pues parece que la corrupción de las pruebas, o que la (s) industrias establezcan la agenda de la investigación clínica no es cosa de ahora, ni culpa de la medicina basada en la evidencia.

Sugar Industry and Coronary Heart Disease ResearchA Historical Analysis of Internal Industry Documents

Las señales tempranas de alerta sobre el riego del azúcar (sacarosa) de la enfermedad coronaria (EC) surgieron en la década de 1950. En este artículo se examina documentos internos e informes históricos de la Fundación de Investigación del Azúcar (SRF), así como las declaraciones correspondientes a los primeros debates sobre las causas dietéticas de las enfermedades del corazón y se reúne los resultados cronológicamente en un estudio narrativo de caso. etable

La SRF patrocinó su primer proyecto de investigación CHD en 1965, una revisión de la literatura, publicada en el New England Journal of Medicine, que señalaba la grasa y el colesterol de la dieta como causa de las enfermedades del corazón y restó importancia a la evidencia de que el consumo de sacarosa fuera también un factor de riesgo. La SRF estableció el objetivo de la revisión, contribuyó con artículos para su inclusión, y recibió los borradores. La financiación y el papel de la SRF no se revelo. Junto con otros análisis recientes de documentos de la industria azucarera, nuestros hallazgos sugieren la industria patrocinó un programa de investigación en los años 1960 y 1970 que señala con éxito dudas acerca de los peligros de la sacarosa, mientras que promociono la grasa como la culpable dietética en las enfermedades del corazón. Los comités políticos deberían considerar dar menos peso a los estudios financiados por la industria de alimentos e incluir estudios que evalúen el efecto de los azúcares añadidos en múltiples biomarcadores de la EC y en el desarrollo de la enfermedad.