Pioneros,lideres, referentes y fantasmas

Publicado en e-ras en septiembre de 2009 por Rafael Bravo

Si hay dos palabras que deberian estar proscritas del vocabulario de los que se dedican a las nuevas tecnologías sanitarias estas son pionero y referente. No es que no sean terminos exactos o buenos descriptores de la situación, que a veces los son, sino porque se ha abusado tanto de ellos que, practicamente, han perdido su significado original y forma parte ya de una muletilla tan utilizada como irreal.

Decía en el verano de 2009 un experto que “España lidera proyectos sobre historia clínica digital y que esta está implantada en un 95%”. Sin dejar de ser verdad, esta afirmación se ha convertido en un tópico al que conviene poner muchas observaciones y reparos. No es cuestión discutir aquí si es verdad, o no, ese puesto líder, tampoco si la cobertura e implantación es mayor o menor. Sobre lo que si quisiera reflexionar es sobre la utilidad práctica de este supuesto liderazgo y esta amplia cobertura en la carrera hacia la historia clínica digital.

La historia clínica tiene como principal objetivo facilitar la asistencia sanitaria de los pacientes mediante la recogida de datos sobre su estado de salud; se pretende que el profesional tenga una visión completa y global de lo que acaece al paciente para prestarle una asistencia adecuada. Otras funciones extrasistenciales de la historia clínica son servir de fuente de datos para la docencia, investigación y la mejora continua de la calidad de los servicios sanitarios, así como su innegable función administrativa y médico legal.

La historia clínica digital debería añadir a estos objetivos otros propios derivados de la capacidad de almacenar, procesar y presentar la información que implica la informatización. No sería de recibo, ni para los que la pagan, ni para los que las con esfuerzo las usan, que estas tecnologías no presentaran al menos las capacidades de los viejas memorias médicas en papel. Tampoco sería de recibo que, en aras de unas funciones avanzadas o de acceso universal, se dificultara tanto su uso que se fomentara el incumplimiento o la recogida incompleta de los datos necesarios.

Incluso haciéndonos cómplices de la falta de auditorias y estudios comparativos entre historias digitales y no queriendo espolear nuestro impertinente espíritu inquisitivo, nos podríamos preguntar por qué no trascienden a los pacientes y a los profesionales todos los beneficios de ese supuesto liderazgo y abundancia digital. La repuesta es que esa primacía es más parcial que total y más ficticia que real. Para apoyar esta tesis podemos poner ejemplos relacionados con la aparición de nuevas tareas en atención primaria y en las que un entorno informatizado podría haber jugado un papel decisivo.

El control de la terapia anticoagulante oral es una actividad que se realiza ahora y de forma habitual en atención primaria, por varias razones  ha pasado de ser controlado por los hematólogos y en los hospitales, a ser realizado en las consultas de los médicos de fammilaia. El paso de este proceso al primer nivel de atención ha coincidido, en muchos casos, con la implantación de la historia clínica digital, pero mientras el proceso en sí, se ha realizado de forma correcta, su informatización se ha realizado de forma muy incompleta. Desde la comunicación y conexión con los especialistas y programas del hospital, hasta la información al paciente, pasando por el grado de control terapéutico, el actual sistema presenta muchas oportunidades de mejora. Sabemos que con un programa informático adecuado se puede monitorizar la calidad del control terapéutico. El porcentaje de resultados dentro de rango terapéutico (que es el indicador de calidad  más utilizado) se podría obtener no ya de una muestra, sino del total del población con anticoagulantes, y no tras un trabajo arduo sino de forma automática y tantas veces y de tantas maneras como fuera necesario. Si se hubiera realizado una “digitalización” adecuada, la atención primaria española habría inundado la literatura científica de originales con datos provenientes de sus consultas, se podría auditar periódicamente y, con poco esfuerzo, este servicio  y se podría llegar a zanjar con pruebas la vieja polémica, de donde es más seguro, aceptable y coste-eficaz el control de la anticoagulación oral.

Los periódicos anunciaban a finales de julio, que una red de médicos centinela se encargaría de evaluar todos los cuadros de síndrome gripal que aparecieran en los enfermos que acudían a su consulta. A partir de estos datos los servicios de epidemiología de cada comunidad harían una estimación semanal del número de casos de la nueva gripe. Para sorpresa de nuestros periodistas este nuevo, y la vez antiguo, método de contar los casos de gripe (esta red es la misma que cada año se encarga durante el invierno de proporcionar los datos para conocer la incidencia de la gripe común) calcula la tasa estimada de casos clínicos de gripe por cada cien mil habitantes a partir de los casos clínicos con diagnóstico de síndrome gripal; en las consultas de estos médicos centinelas que apenas cubren al dos por ciento de la población. Decir que este sistema no es eficaz, ni fiable sería un despropósito, de hecho se emplea en numerosos países y sirve de base para estimar la carga de la enfermedad y tomar de decisiones en política sanitaria y salud pública. Sin embargo, en un país “que lidera la historia clínica digital” se podría esperar algo más. Porque no, un recuento en vivo y en directo de todos los casos de gripe nueva, ¿no podría la ministra del ramo haber desayunado todos los días con el número exacto de casos que se han diagnosticado el día anterior?, quizás los amigos de las panicodemias mediáticas podrían contemplar un cuenta-casos situado en la terraza del ministerio, a la manera de los que cuentan los coches fabricados en los cuarteles generales de los grandes fabricantes de automóviles.

Aunque nuestro experto insinuaba que una de los causas de estos problemas era la deficiente alfabetización digital de nuestros profesionales, yo no lo creo. Tampoco voy a caer en la postura contraria de achacar todas las culpas a los gestores y políticos.

Las nuevas tecnologías, en general y la historia clínica digital en particular, son un territorio desconocido, lleno de trampas y dificultades en el que todos nos movemos sin experiencia previa. Un territorio en el que los éxitos están muy cercanos a los fracasos. Para llegar a buen puerto hace falta mucho esfuerzo por eso es necesario que  avancemos todos juntos, retrocedamos si hace falta y, aprendamos sin complejos de los aciertos y de los errores, pero por favor que no nos hablen de liderazgo, ni de referentes sobre todo si no es verdad.En mi pueblo a los que hacen eso no los denominan pioneros, los llaman fantasmas.

  1. Pierre

    Hola, de nuevo, Rafa.
    Puedo comentar mi experiencia en Catalunya. He trabajado en la pública y ahora en la concertada. Justo al acabar la residencia empezaban a informatizar las historias clínicas. He trabajado con 3 programas informáticos: SIAPWIN, E-CAP, OMI-AP (actualmente). De momento dejan mucho que desear; tanto que en más de una ocasión he echado de menos las historias de papel pues podía ordenar y encontrar mejor la información, y no tenía que perder tiempo registrando datos analíticos ni de pruebas complementarias ni de informes médicos; simplemente los leía, hacía un resumen y guardaba copia del original en el sobre. En un mundo digitalizado, la tecnología debe servir para hacernos las cosas más fáciles y más rápidas, y hasta ahora sirven para lo contrario en muchas ocasiones; estamos más rato peleándonos con la pantalla que mirando, escuchando o tocando al paciente.
    Creo que se necesita mucha más colaboración entre los diseñadores de este software y el médico que lo usa, más agilidad a la hora de adaptar esos sistemas al trabajo del paciente, y como siempre, dinero para obtener las versiones actualizadas y no una versión que tiene >5a….

    Me gusta

  2. Juana

    Dos años después sigue vigente ….
    Y en esto sigo estando de acuerdo:
    “Las nuevas tecnologías, en general y la historia clínica digital en particular, son un territorio desconocido, lleno de trampas y dificultades en el que todos nos movemos sin experiencia previa.”
    Cuando leo estas cosas me doy cuenta de que por muy deprisa que queramos ir, las cosas van a “su paso” y son como son …. aceptación, persistencia y si hay que corregir e ir hacía atrás, se va ….

    Nota: Fantasmas hay muchos jajajajaja y no te pongo la foto porque es un poco …. “excesiva” …. creo que la tiene el Maño en su Faceboook, echale un vistazo si quieres echarte unas risas ….

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s