el gasto en huesos (II)

¿Qué pacientes podrían beneficiarse del tratamiento farmacológico?

Pues parece que pocos, vamos solo estaría claro en prevención secundaria. En prevención primaria, es decir sin fracturas clínicas previas, solo estaría claro en pacientes de elevado riesgo de fractura y edad avanzada. Un dato curioso y que avalaría una postura todavía más restrictiva es comprobar que el consumo de fármacos contra la osteoporosis se ha multiplicado seis veces desde el año 2000 a 2009.

Sin  embargo como muestra un estudio observacional realizado en Galicia la evolución temporal de la tasa de incidencia media de fractura de cadera no se ha modificado en este tiempo

Como concluyen los autores*:

En la actualidad los fármacos disponibles para el tratamiento de la osteoporosis han demostrado eficacia principalmente en población de elevado riesgo de fractura y en la prevención de fracturas vertebrales morfométricas. Sólo el alendronato, risedronato zoledrónico y denosumab han demostrado un beneficio marginal en la prevención de fractura de cadera en pacientes de edad avanzada y fracturas vertebrales previas u otros factores de riesgo clínicos. Por otro lado, es muy importante tener en cuenta que estos fármacos no están exentos de efectos adversos graves, por tanto es necesario reservarlos para pacientes de riesgo basal elevado y evitar exponer a efectos adversos a la población de bajo riesgo en la que los fármacos prácticamente no han mostrado eficacia.

Los estudios realizados recientemente en España concluyen, por un lado, que sólo con alendronato se obtiene una razón coste-utilidad incremental aceptable cuando la mujer inicia el tratamiento con 69 o más años de edad, y por otro, que no se producen variaciones en la curva epidemiológica de la fractura de cadera a pesar del aumento de consumo de fármacos. Por tanto, en España, el elevado consumo de fármacos para la osteoporosis no está justificado por razones de eficacia, seguridad y coste, siendo completamente imprescindible estimar el riesgo absoluto de fractura en los próximos años a la hora de decidir instaurar una terapia farmacológica.

Jamart Sánchez  L, Herrero Hernández S, Barreda Velázquez C. ¿Está justificado el gasto en fármacos contra la osteoporosis? FMC. Form Med Contin Aten Prim.2011; 18 (6) :317-20

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  1. Ángelo María Alario Bello

    Apreciados amigos:
    ¡Gracias por tan buenos apuntes médicos que no sólo nos actualizan sino que nos invitan a reflexionar sobre nuestro diario quehacer profesional!
    En la ciudad donde resido aún sigue de moda la realización de pruebas de tamizaje densitométricas (ultrasonido) para detección de osteoporosis en mujeres peri, post y aún premenopáusicas y qué decir que un porcentaje importante de ellas (por lo menos deduzco ello de muchas que acuden a mi consulta) resultan con alto riesgo de dicha alteración sino con ella y además con las consabidas recomendaciones (no por médicos) de consumir un suplemento de calcio y un alendronato… Y luego ¿quién les quita de la cabeza su preocupación por la nueva “enfermedad” que padecen? Reforzado lo anterior por la publicidad indiscriminada en diversos medios de comunicación de estos productos y la divulgación sin control de información pseudocientífica sobre este tema…
    Me parece que fue en MEDFAM que alguno de nuestros colisteros comentaba algunas publicaciones (si no estoy mal, varias españolas) en la que se evidenciaba que a mediano y largo plazo los resultados observados en pacientes sin limitación física y con evidencia de osteoporosis tratadas con alendronatos y calcio eran similares a los resultados en mujeres a quienes se les recomendó una dieta balanceada, ejercicio y baños de sol diarios…
    No recuerdo haber visto en alguno de mis pueblos o veredas que he visitado, ni antes, ni durante ni después de mi medicatura rural, a una mujer (menos hombre) mayor con una fractura de cadera o vertebral o de muñeca… Y es que la mayoría de esas personas se mantienen activas físicamente hasta muy entrados en años y no es raro ver a una señora mayor de 75 años (por no decir los 80) con una “calilla” en su boca y con la candela hacia dentro (la calilla es un tabaco delgado manufacturado que acostumbraban fumar nuestros campesinos y en las mujeres era frecuente que lo hicieran -todavía lo hacen- con la candela hacia dentro), caminando detrás un burro con una carga de leña que ellas mismas han cortado y con la que posteriormente cocinarán o venderán o transformarán en carbón vegetal para la venta…
    Definitivamente, coincidimos en que el uso de bifosfonatos deberíamos dejarlo para aquellos pacientes que claramente vayan a beneficiarse de ellos como es el caso de la población de alto riesgo de fracturas y edad avanzada ya mencionados por Rafa…
    Lo anterior como aportes en gran parte anecdóticos a esta tribuna.
    Un abrazo a todos.

    Ángelo María Alario Bello
    Cartagena de Indias

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    • rafabravo

      Gracia Angelo y sobre todo por relatarnos una realidad ” el “marketing o mercadeo de la osteoporosis” que creíamos solo se daba en nuestro pais y que gracias a ti vemos que también que se reproduce desgraciadamente en otras tierras

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