Sense and Sensibility

Cuando un profesional tiene un blog que se llama “consejos para los médicos de cabecera que prescriben” nos está diciendo mucho de sí mismo: de cómo considera la gestión del información terapéutica en la nueva era de Internet que algunos llaman 2.0, que sabe a quién se debe dirigir la información, y que sabe “cómo” y bajo que enunciados debe ofrecerla.
A este farmacéutico no hay que explicarle lo que es la libertad prescripción porque se nota que lo entiende con eleganciay que sabe a quien esta dirigido su trabajo.
Si seguimos profundizando vemos que es un excelente blog con información actualizada, ponderada pero no exenta de compromiso y pegada al terreno. Es un blog inglés y la imagen no es más que la cabecera del blog tras pasar un proceso de traducción. En España existe blog de objetivos y temática parecida, algunos de ellos magníficos como Hemos leído, Sala de Lectura o el rincón de Sisifo o el recién inaugurado El comprimido, pero que quieren que les diga a mí el titulo – y el blog- me tiene cautivado.

Cuestión de Sensatez y sentimientos

Dedicado a Antonio Villafaina y Enrique Gavilán para que recuperen su fé en la libertad

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  1. Enrique Gavilán

    😉
    Gracias, maestro. Libre libre me siento, volando como un gavilán.
    Lo que pasa es que la libertad tiene sus peros: decidir entre las posibles alternativas, y renunciar a las cosas no elegidas. Cuando es uno el único que se juega algo, pues perfecto, somos adultos y asumimos las consecuencias; pero cuando el afectado es otro, además de nosotros, no podemos ser los únicos “libres”. Por eso pienso que no podemos llamarlo “libertad de prescripción”, porque las consecuencias de esa libertad no las pagamos sólo nosotros. Busquemos otro término para definir lo mismo, porque esencialmente sí que creo en lo que éste implica, Rafa. Es una mera cuestión semántica, ya ves…
    Un abrazo,

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      • Enrique Gavilán

        Hoy he oído a un gerente hablar de que el paradigma de la relación profesional-paciente está cambiando, que ahora ésto resulta que es una cama redonda donde además de aquellos está la administración sanitaria. Vaya trío… Si ese es el futuro me voy buscando desde ya otro empleo.
        El uso racional del medicamento es una patraña, Rafa, ni me lo menciones. Llámalo como quieras menos así.
        Un abrazo

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  2. Carlos

    Gracias por la mención, Rafa. A mí ese blog -que fue de los primeros que comencé a leer- también me gusta mucho y, de hecho, está incluido -como el tuyo- en mis favoritos. Yo ni me había fijado que lo escribía un farmacéutico. Como la tendencia actual es trabajar por perfiles y no por titulaciones, la verdad es que me da lo mismo, siempre que el contenido me parezca potable y me sea de utilidad. En cuanto a la libertad de prescripción, reconozco que estoy más cerca de tu postura que la de los que proponen medidas que la coartan. Dicho esto, también reconozco que mi postura nace de un “buenismo” que a muchos les parecerá bastante ingenuo. Lo sé, la pregunta clave es cómo abordar el problema de los que hacen ocio y negocio con dicha libertad. Porque luego, ay amigo, la realidad supera siempre a la ficción…
    Un saludo.
    CARLOS

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    • rafabravo

      no tienes que dar las gracias si acaso nosotros a ti por tu blog. Yo tampoco sabia que era farmacéutico y efectivamente lo hace muy bien. Estoy de acuerdo en que hay que cortar los abusos y creo que se puede hacer ya que la prescripción es un tema que esta bastante controlado y documentado, vamos que se puede saber de que pie cojea cada uno fácilmente, eso si es más fácil y menos comprometido tomar decisiones genéricas.

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  3. Enrique Gavilán

    Rafa, yo lo llamo a eso autonomía profesional, no libertad, pero en definitiva es una tontería, estamos hablando de lo mismo (o eso creo).
    Un abrazo

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  4. Marcos Margarit

    A mi también me ha parecido muy interesante. Pero quería saber es que te parece, ya que te he visto hacer comentarios otras veces sobre el tema ;-), la conclusión que a la que llega un meta-analisis sobre los condroitines y compañía en el BMJ: “The authors analyzed results from 10 randomized trials encompassing some 3800 patients allocated to glucosamine, chondroitin, both, or placebo. Reductions in pain scores in some trials, although occasionally attaining statistical significance at certain time points, did not reach clinical relevance.

    The authors conclude: “We are confident that neither of the preparations is dangerous. Therefore, we see no harm in having patients continue these preparations as long as they perceive a benefit and cover the costs of treatment themselves.””

    O sea, que si se lo quieren pagar ellos… pero claro, es una cultura totalmente diferente a la nuestra, donde si justificas que el estado no se puede hacer cargo de ello lo aceptan. En cambio aquí algunas comunidades, como la mía, dieron un recetazo para “recuperar” la financiación de algunos medicamentos que y ano pagaba el Estado…

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