Abusadora

Siempre que se introduce el argumento del copago o repago en sanidad, como tímidamente esbozó el presidente de la OMC en su reciente conferencia, se desata la polémica y las intervenciones cruzadas más o menos documentadas.

urgencias forgesEn general, estas posturas adolecen de minimizar un parte del problema, de tal forma que los opuestos a cualquier clase de contribución, olvidan el uso inadecuado o abuso, y los partidarios no reconocen la inequidad que su aplicación conlleva.

Bastaba con que los justicieros de la sanidad gratuita pasaran una noche -sin anteojeras- en urgencias de un hospital, para darse cuenta lo que el efecto gratis causa en la atención habitual. Invitaría a una consulta de atención primaria de barrio a esos que dice que el copago no supone un esfuerzo importante, “lo que vale un café” dicen, olvidando que hay mucha gente que hace tiempo no toma café y no precisamente por la tensión.

Tampoco es cuestión de ponerse estupendo con una equidistancia de salón y pretender así llevar la razón. Es precisamente la falta de fuerza de las consideraciones propias, lo que lleva a pensar que no todo esta tan claro, ni todo está dicho ni experimentado. Descalificar una u otra postura sin estudiar, cambiar o ensayar alguna medida, será un error que una vez más cometeremos en este país de vocingleros hipócritas que solo actúan cuando no queda más remedio y casi siempre de forma precipitada.

Solo reseñar dos buenas entradas sobre el tema, una algo naif pero que rezuma sinceridad con congruencia y otra ponderada  con argumentos en contra pero poniéndose en el lugar del otro y que da con una de las claves del tema:

Bueno sería que nuestros gestores y autoridades apoyaran más al médico clínico cuando asume el papel de buen administrador de lo público, y ejerce su autoridad para decir que no cuando toca hacerlo. Si se le deja sólo, o se le desacredita, ¿quién va a poder impedir que cunda la añoranza por un buen copago de castigo?

¡ que pena que a este hombre solo le hagan caso cuando están en la oposición!

Si va al hospital no se olvide las recetas (o los medicamentos)

Si va al hospital no se olvide las recetas (o los medicamentos) y no deje que ningún listillo/a le mande a otro lado a perder su tiempo. Como puede ver arriba estan obligados a dárselas según una resolución de la vicenconsejería de asistencia sanitaria de la comunidad de Madrid.

Si le ponen pegas o no quieren dárselas descargue este documento y déselo a los responsables.

mesa congresual

El pasado congreso de la SEMFyC en Barcelona aparte de estar muy bien organizado, nos dio momentos interesantes. Hubo muchos y  quitando algún mal trago personal, el balance fue muy positivo. Sin duda lo más gratificante y divertido fue  moderar la Mesa AMF : Toda la vida se ha  hecho así, donde tres buenas profesionales nos expusieron con gracias y maestría, lo que no se debe hacer en tres escenarios cotidianos: el servicio de urgencias, la atención prenatal y una consulta de atención primaria no clínica. Para los que no pudieron acudir incluimos la presentación y el enlace a las diapositivas de las tres ponentes; es imposible traducir el ambiente y lo bien que lo pasamos en esas dos horas, pero al menos el conocimiento que se expuso, se puede compartir. ¡Gracias a Mónica, Noe y Asun!

Diapositivas:

Como abeja al panal

No es que House sea santo de mi devoción, bueno casi ninguna serie de médicos de la TV lo es. Sin embargo hay que reconocer que la no disimulada mala leche del médico interpretado por Hugh Laurie es original y tiene cierta gracia. Incluso podría ser más real que las beatificas monsergas que algunos meapilas laicos (tribu que abunda en la especialidad de MyF) propugnan como paradigma de la relación médico-paciente.

Los terribles casos que se presenta en la serie y que House resuelve con ritmo cinematográfico y más astucia que sentido común no nacen de la nada, la serie tiene su asesores médicos que a su vez utilizan fuentes de información tan conocidas para nosotros, como el New England Journal of Medicine, El manual Merck o el Harrison’s. Asi lo cuenta David Foster internista y asesor-guionista de la serie que en el  Wall Street Journal nos revela como su fuente de inspiración son los casos del NEJM, algún libro y casos clínicos raros relatados por colegas o  extraidos de su propia  práctica y experiencia.

Precisamente en el NEJM,se publico hace años un artículo que criticaba como las series de TV de la época ( ER o Urgencias o Chicago Hope) recurrían en exceso a la técnica de la reanimación cardiopulmonar, casi siempre con éxito. Era un método efectista de animar el guión, pero que producía en los televidentes una falsa sensación de la capacidad de esta técnica para reanimar a los pacientes y una excesiva confianza en los milagros.
Vamos como hacen aquí los servicios de propaganda de los hombres amarillos de Harrelson y de la conserjería.

no tan imposible

racBueno pues parece que lo del triage en atención primaria no es tan imposible, unos compañeros extremeños se han puesto manos a la obra y han diseñado este programa que practicamente ha comenzado este mes.  Le llaman RAC  de Recepción, Acogida y Clasificación (RAC) y es en su propias palabras es un proceso realizado por el personal sanitario en los dispositivos de urgencias y centros de salud, que ordena la asistencia a los pacientes de forma que los más graves son atendidos en primer lugar.
Un buen trabajo, que muestra que con ganas, colaboración e inteligencia se pueden hacer mejor las cosas. ¡No todo esta perdido!

Se puede leer y descargar aquí.

Gracias a Belen por enviarnos el material

triage en el centro de salud ¿misión imposible?

Dice Álvaro Valverde en la tribuna de Diario médico

pepisLos servicios de urgencia hospitalarios son la actual válvula de escape del sistema sanitario. Utilizados de forma indiscriminada por la población, soportan una gran presión asistencial donde se mezclan diariamente auténticas emergencias con consultas más o menos banales, lo que origina una peligrosa masificación con esperas que deterioran cada vez más la calidad asistencial y que además, repercuten fundamentalmente en los pacientes más graves.

Por esto, resultaría de vital importancia establecer un sistema que permitiera identificar y discriminar a los pacientes desde el momento de su llegada para darle a cada cual el circuito asistencial que precise, priorizando las atenciones, asignando las esperas y distribuyendo los recursos de la forma más justa y eficaz.

Si cambiamos “servicios de urgencia hospitalarios” por las “urgencias en un centro de salud” (incrementadas exponencialmente en estas fechas) vemos que el problema, aunque de menor gravedad, es todavía más agudo ya que no existe ningún sistema, salvo la llamada del administrativo ¡tienes una urgencia! (y eso si tiene a bien hacerla).

¿Podrían los directivos de AP solucionarlo?

SI

¿Porque no lo hacen?

Pues no lo sé, aunque algunos puede que sea por que están muy ocupados llamándote -incluso por el móvil-cuando no eres bueno y no trabajas como amanuense del hospital.

anexo

Una versión actualizada del Documento RAC de Plasencia se puede descargar desde aquí