Como aves precursoras de…..

Hace ya algún tiempo que descubrimos que las aves precursoras de primavera no eran las golondrinas, ni siquiera las violeteras, sino otros “pájaros” agrupados en asociaciones que cada año invariablemente (salvo el año pasado que fallaron) nos avisan que este año, si “este año” va ser el peor en la  “cosa de la alergias”.

alergia20minutos

Lo malo es que como ya avanzamos en su momento, todos los años son el peor en esta especie de profecía falsamente autocumplida que se lanza a los cuatro vientos a mediados de marzo de (casi) todos los años (véase el pico de Google trend)

alergiaGoogletrends

Como dijimos en ese post, es un ejemplo más de que la invención, exageración o promoción de enfermedades no solo procede de la malvada big farma, surge cuasi espontáneamente cuando hay intereses de por medio. Los profesionales y las sociedades científicas no son inmunes a este pecado. Lo que sorprende es que año a año se repitan y que la prensa actué como altavoz de estos negros presagios. No importa que luego se cumplan o no, el objetivo no era alertar, sino  otro ¿llenar las consultas y comenzar los tratamientos?, no lo sé pero como dice un comentario de un lector del periódico 20 minutos “Para los expertos  (de cualquier cosa) lo del año en curso siempre es lo peor”

Otro ejemplo del sesgo del plato de lentejas y de la necesidad de atar cortó a los expertos y sobre todo de recordar a la prensa que estos son poco fiables.

“se debe beber sin esperar a tener sed”: pues va a ser que no

Una de las afirmaciones más propagadas y populares en todas las campañas de propaganda sobre la hidratación, es la de que se debe beber líquidos incluso sin tener sed.

Todos los observatorios e instituciones relacionadas con la denominada ciencia de la hidratación repiten este “mantra” . No hay decálogo u hoja de recomendaciones para publico general en la que no se incluyan. Es la base de la información de estas organizaciones cuya financiación, como hemos visto es a veces dudosa, cuando no en abierta colusión de intereses con fabricantes y distribuidores de aguas embotelladas y bebidas refrescantes.

Lo que es peor, es que esta información errónea, se contagia a instituciones públicas que cuando emiten sus consejos amplifican acríticamente estas tesis.

Campaña Protéjase del Calor. Proteja su salud de la Comunidad de Madrid madrid.org

A mediados de julio del año 2012 la revista British Medical Journal publicaba un artículo titulado Mythbusting sports and exercise products  donde se repasaban los mitos científicos sobre la hidratación y las “bebidas deportivas”.

En el segundo aparatado lo hacían sobre la afirmación de “Ud debe beber antes de tener sed”  y escribían los siguiente:

La ciencia detrás de esta afirmación:

Cuando el cuerpo pierde líquido debido al sudor, la concentración extracelular de sodio aumenta conduciendo a un aumento posterior de la presión osmótica intracelular y a la deshidratación. Los osmorreceptores situados en el hipotálamo detectan una señal de deshidratación y estimulan a otras partes del cerebro para producir la sensación de sed. En condiciones extremas, tales como la desnutrición (o cuando los niños se quedan en coches expuestos al sol)  la falta de reacción a la sensación de sed ingiriendo liquido puede tener consecuencias fatales.

Beber demasiado conlleva otros problemas potenciales. Si el cuerpo recibe más agua  de la que los riñones pueden excretar, los solutos del cuerpo se diluyen. La hiponatremia(o disminución del sodio en sangre) ocurre cuando la concentración de sodio en la sangre cae por debajo de 136 mmol / L.  Los efectos de la hiponatremia van de leves (sin síntomas) a la muerte.

¿Qué dice la evidencia?:

Una revisión sistemática de los efectos de la hiperhidratación inducida por glicerol en la retención de líquidos y el rendimiento de resistencia en bicicleta en ensayos a largo plazo, encontró que el rendimiento se mantuvo siempre que la pérdida de agua corporal se mantuviera entre 1,8% y 3,2% del peso corporal (aproximadamente 1,5 litros de sudor para un humano de 60 kg). Otra revisión sistemática más recientes de ensayos a largo plazo, sobre los efectos de la deshidratación inducida por el ejercicio en el rendimiento en ciclismo, sugiere que el consumo de acuerdo a las sensaciones de sed (en lugar de beber con más o menos frecuencia) se asoció con mejores resultados deportivos.  Uno de los estudios de la revisión encontró que en la deshidratación inducida por el ejercicio de hasta el 2,3% del peso corporal, el rendimiento esta significativamente mejorado. La explicación de cómo la deshidratación inducida por el ejercicio puede mejorar el rendimiento es sencillo: se lleva menos peso, y no se tiene que interrumpir su ejercicio.

Aunque no pudimos encontrar literatura médica de que la deshidratación sea una causa directa de muerte en los corredores de maratón, encontramos que la sobrehidratación fue responsable de varias muertes. Por el consejo de “beber antes de sed”, muchos atletas están bebiendo demasiado, lo que no ayuda el rendimiento y los pone en riesgo. Un estudio reciente de 88 participantes en el maratón de Londres encontró que 11 (12,5%) desarrollaron hiponatremia asintomática.

En pocas palabras: beber antes de tener sed

Para público en general.- Beber antes de tener sed puede empeorar el rendimiento en ejercicios de resistencia y conlleva un riesgo raro pero grave de la hiponatremia.

El mecanismo interno del cuerpo para mantenerse hidratado es más barato, más fácil, y parece ser la mejor manera de optimizar el rendimiento. Los atletas profesionales, atletas de resistencia de élite funcionan mejor cuando beben al tener sed, y algunos estudios sugieren que la deshidratación inducida por el ejercicio puede mejorar el rendimiento.

Un año antes la Margaret McCartney, médico general de Glasgow en un documentado artículo, publicado también en el BMJ,  intentaba desenmascarar las mentiras que sobre el agua se estaban lanzando a los profesionales sanitarios y a la población general, en poderosas campañas de marketing carentes de apoyo científico.

Según ella,  la idea del “no bebemos suficiente agua” tiene defensores interminables y poderosos pero científicamente poco sólidos” . En 2002, Heinz Valtin publico un articulo de revisión en el American Journal of Physiology, donde llegaba  a la conclusión de que “no sólo no hay evidencia científica de que necesitamos beber mucho, sino que la recomendación podría ser perjudicial, tanto por la precipitación de la hiponatremia potencialmente peligrosa y la exposición a contaminantes, como por producir sentimiento de culpabilidad en muchas personas que se sienten culpables por no beber suficiente. En 2008, un editorial de la Revista de la Sociedad Americana de Nefrología llego a la misma conclusión, afirmando que “no hay pruebas claras del beneficio de beber una mayor cantidad de agua”.

También  afirman los autores que aunque nos gustaría poder derribar todos los mitos urbanos que se encuentran en Internet con respecto a los beneficios de la ingesta de agua suplementaria, admitimos que tampoco hay una clara evidencia de que no sea beneficiosa. De hecho, lo que hay es simplemente una falta de pruebas en general.

exagera que algo queda

Con demasiada frecuencia, leemos datos que estiman  prevalencias de enfermedades u ocurrencia de eventos a todas luces exagerados, cuando no inexactos y poco fundados. Se utilizan por determinados grupos de presión  o personas como argumentos para apoyar sus tesis y es la fase previa y comienzo de todos los “Dias de ….algo”

No solo se produce en salud y medicina, si creyéramos a los telediarios y periódicos llegaríamos a pensar que la realidad que nos rodea es totalmente distinta de la que percibimos diariamente. En un periodismo dirigido por las campañas y agencias de prensa, la importancia de las cosas se mide por el dinero que el lobby de turno se ha gastado en trasmitir el mensaje que le interesaba.

En este sentido,y como lo sufrimos diariamente los médicos, tiene mucho interés leer este comentario de mi amigo Galo Sanchez

Cáceres, 19 de noviembre de 2011

De: Galo A. Sánchez Robles (Oficina de Evaluación de Medicamentos del SES).

Asunto: En el estudio “Di@bet.es[1]” faltaron las definiciones para saber qué consideraban “dabético”.

          El pasado 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes, circuló por lo medios de comunicación la noticia de que la prevalencia en España de diabetes es del 13,8% en mayores de 20 años, cantidad inesperada para muchos expertos e incluso para la Asociación de Diabéticos de Cáceres, que habían extraído el dato del estudio Di@be.tes en su revista Diabetología por el prestigioso Grupo CIBERDEM[2].

Parecía haber una disonancia con la prevalencia del 8,1% en la población de 30 a74 años de la Comunidad de Madrid, encontrado por el también prestigioso Grupo del Estudio PREDIMERC[3].

En nuestra Oficina de Evaluación de Medicamentos (SES) estudiamos ambos artículos originales. El estudio PREDIMERC explica muy bien en el apartado “Determinaciones y definición de las variables” a quiénes considera “diabéticos”, indicando que son las personas con glucemia basal >= 126 mg/dl o las que referían que tenían diabetes o estaban en tratamiento con antidiabéticos, según los criterios de la OMS yla Asociación Americanade Diabetes (ADA). Añadían que “diabetes conocida” es si el paciente refería que tenía diabetes o estaba en tratamiento, de lo que el lector puede colegir que diabetes desconocida es la diferencia entre los que han sido identificados como diabéticos y los que individuos con diabetes conocida. El estudio PREDIMERC encontró un 8,1% (IC 95%, 7,0% a 8,9%) de diabéticos de30 a74 años enla Comunidad Autónomade Madrid con un corte transversal, bajo estas denominaciones. Y en nuestra opinión parece que esto sólo con una muestra (y no con dos consecutivas) de sangre venosa, analizada en un laboratorio central validado. Nuestra evaluación GRADE calificó a este estudio con la máxima validez para estudios transversales.

Al evaluar el estudio Di@be.tes observamos que afirmaba haber encontrado una prevalencia de “diabéticos” del 13,8% (IC 95%, 12,8% a 14,7%) en una muestra representativa de la población española de 5.072 individuos mayores de 20 años. Sin embargo no vimos en el artículo ningún capítulo de definiciones para saber a quiénes consideraba “diabéticos”, además de que no explicaba cómo se había hecho el muestreo.

Conociendo el prestigio de los investigadores, nos pusimos en contacto con dos de ellos y obtuvimos todos los detalles del muestreo, además de una aclaración adicional muy relevante: La principal diferencia entre Di@bet.es y PREDIMERC no es el muestreo sino la sobrecarga oral de glucosa (SOG). Cuando con nuestros datos calculamos la prevalencia de diabetes ignorando los resultados de la SOG, el resultado es también alrededor del 8%, plenamente coincidente el estudio PREDIMERC y con otros que se han realizado en estas mismas fechas”.

En resumen, si se define a “diabéticos” a los individuos con glucemia basal >= 126 mg/dl o los que refieren tener diabetes o están en tratamiento con antidiabético, entonces ambos estudios son coincidentes en el 8% de prevalencia. Si el criterio fuera éste y la sobrecarga oral de glucosa, entonces se trata del 13,8%, aunque tampoco se indica si se produjo una segunda medición confirmatoria. Esto pudo haber sido omitido por motivos de espacio, dado que se trata de una “short communication”. Por esta razón enviaremos una carta al director dela revista Diabetología para que publique estas definiciones aclaratorias (que, según los investigadores, estaban en su artículo original).

Además de esto hemos hecho una comparación entre del estudio Di@be.tes y la población de Extremadura, encontrando que hay una diferencia estadísticamente significativa entre ambas. De todos los tramos, únicamente hay similitud en el de31 a45 años, pero no en los demás, tal y como puede apreciarse en la tabla siguiente.


[1] Soriguer F, Godoy A, Boach-Comas A et al. Prevalence of diabetes mellitus and impaired glucose regulation inSpain: the Di@bet.es Study. Diabetologia. 2011 Oct 11. [Epub ahead of print]

[2] Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM), Spain

[3] Gil Montalbán E, Zorrilla Torras B, Ortiz Marrón H et al. Prevalencia de diabetes Mellitus y factores de riesgo cardiovascular en la población adulta de la Comunidad de Madrid: estudio PREDIMERC. Gac Sanit.2010;24(3):233–240

Chorradas 2.0 y medicalización. Creando un sistema de vigilancia epidemiológica de alertas

Propuestas de actuación:

1. Notifica Chorradas  Medicalizadoras 2.0 que conozcas a nuestro Sistema de Vigilancia Epidemiológica en Alertas sobre Chorradas Medicalizadoras 2.0
2. Escribe a los organizadores  y responsables de la iniciativa planteando que se lo piensen dos veces por el problema de salud pública que puede plantear esta iniciativa.
3. Escribe a tus compañeros/as para avisarles de la alerta.
4. Escribe a tu gerencia y a los responsables de Farmacia para proponer una sesión inmunizadora sobre el tema.
5. Comparte este post en tu blog, twitter, pizarra de tiza o similar.

sentido y sensibilidad

Con este estupendo vídeo se muestra que incluso las campañas preventivas más necesarias y justificadas se pueden realizar sin necesidad de recurrir la casquería,  ni insultar a  los sufren el problema, casi nunca el fin justifica los medios

Addenda: por una vez y sin que sirva de precedente coincidimos con Diario Médico Tortura psicológica contra los fumadores

Como abeja al panal

No es que House sea santo de mi devoción, bueno casi ninguna serie de médicos de la TV lo es. Sin embargo hay que reconocer que la no disimulada mala leche del médico interpretado por Hugh Laurie es original y tiene cierta gracia. Incluso podría ser más real que las beatificas monsergas que algunos meapilas laicos (tribu que abunda en la especialidad de MyF) propugnan como paradigma de la relación médico-paciente.

Los terribles casos que se presenta en la serie y que House resuelve con ritmo cinematográfico y más astucia que sentido común no nacen de la nada, la serie tiene su asesores médicos que a su vez utilizan fuentes de información tan conocidas para nosotros, como el New England Journal of Medicine, El manual Merck o el Harrison’s. Asi lo cuenta David Foster internista y asesor-guionista de la serie que en el  Wall Street Journal nos revela como su fuente de inspiración son los casos del NEJM, algún libro y casos clínicos raros relatados por colegas o  extraidos de su propia  práctica y experiencia.

Precisamente en el NEJM,se publico hace años un artículo que criticaba como las series de TV de la época ( ER o Urgencias o Chicago Hope) recurrían en exceso a la técnica de la reanimación cardiopulmonar, casi siempre con éxito. Era un método efectista de animar el guión, pero que producía en los televidentes una falsa sensación de la capacidad de esta técnica para reanimar a los pacientes y una excesiva confianza en los milagros.
Vamos como hacen aquí los servicios de propaganda de los hombres amarillos de Harrelson y de la conserjería.