y una revisión sistemática

Las  revisiones sistemáticas RS y en concreto las de la  Cochrane sirven para algo más que con voz campanuda decir “una revisión de la Cochrane dice que …..” . Sirven sobre todo para sintetizar de forma organizada y científica las respuestas a las preguntas que se hacen en la clínica. Aparte de coronar la jerarquía de la evidencia científica, otras cualidades de las RS  son la de facilítanos el acceso y recopilación de la gran cantidad de información científica que se publica, la de actualizar, reunir y compendiar toda la información sobre un tema concreto, la de crear nuevas evidencias ante resultados previos inconsistentes y algunas más.
Además y como bien dice el titulo de una carta publicada en Lancetdeben ser el principio y el final de un buen ensayo clínico: Clinical trials should begin and end with systematic reviews of relevant evidence,

Lo explicamos: cualquier asistente a un cuso de metodología de la investigación o de cómo redactar un articulo biomédico, lo primero que aprende es que la justificación y el objetivo del estudio se plasma en la primera parte o introducción que debe ir encabezada con un resumen breve , casi telegráfico, de lo que se sabe sobre el tema: el estado del arte en sentido aristotélico….

¡qué mejor forma que sustentarlo y referenciarlo que con una revisión sistemática.
“Para justificar un nuevo ensayo clínico tanto científica como éticamente debe concebirse a la luz de una evaluación de investigaciones anteriores, lo ideal sería una revisión sistemática”

Así mismo, nos han enseñado y así lo creemos (con permiso de Manuel Arranz que pone en tela de juicio la estructura de un original científico y lo hace de forma comprometida y humoristica en una antigua serie de la revista Gestión Clínica y Sanitaria) que en la parte final, la discusión se debe confrontar nuestros resultados con los de trabajos previos. De nuevo que mejor que una revisión sistemática para tener localizados, referenciados y adecuadamente tabulados estos estudios y estos resultados.

“Cuando se dan a conocer los resultados, estos deben establecerse en el contexto de la revisión actualizadas de otras investigaciones similares.”

Los autores de la carta del Lancet evaluaron en tres artículos publicados en 1997, 2001 y 2005 los ensayos aleatorios publicados en el mes de mayo en cinco revistas médicas: Annals of Internal Medicine, BMJ, JAMA, The Lancet y el New England Journal of Medicine. Sólo una pequeña proporción de los informes de estos ensayos proporcionaban información suficiente para evaluar la contribución de los nuevos resultados a la totalidad de la evidencia disponible. Repite ahora el estudio (mayo de 2009) y como en las publicaciones previas evaluaron las secciones de discusión de los ensayos y vieron en qué medida los ensayos referencian revisiones sistemáticas en la sección de introducción. Los resultados son estos:

A la vista de estos desesperanzadores datos los editores del Lancet y de acuerdo con las recomendaciones CONSORT (Consolidated Standards of Reporting Trials), han decidido pedir a los autores que pongan su trabajo en “el contexto de lo que ha pasado antes”.

Por tanto los artículos remitidos para publicación a  The Lancet a a partir de agosto deben incluir una revisión sistemática de la investigación previa en la sección de discusión e incluir en esta misma sección una confrontación de su resultados con las de los estudios localizados mediante la revisión como se puede ver en la tabla  y como aparece – lo ponen como ejemplo- en el estudio TACT Sequential docetaxel as adjuvant chemotherapy for early breast cancer (TACT): an open-label, phase III, randomised controlled trial.

Gracias a Sergio Uribe por ponerme en las pista de esta información.

el impacto del dinero

La supuesta relación entre el factor de impacto entre otras medidas bibliométricas y la calidad metodológica de los artículos publicados en ella, queda en entredicho con esta revisión sistemática sobre los ensayos de la vacunación antigripal , donde se ve claro que no existe relación entre estas variables. Bien es cierto que los autores toman losfi
indicadores bibliométrico como posibles indicadores de difusión no de calidad formal,y que en medicina de familia, de momento ese debate tiene poca intensidad –afortunadamente, aunque todo se andará y más desde la gloriosa entrada en la Universidad  Española–. En cualquier caso lo que les sale, como se ve en la tabla, es muy revelador, entre otras cosa que le impacto esta más relacionado con la financiacion que con la calidad metodologica.

Esta tabla  se encuentra en un nuevo experimento de la revista BMJ, trata de resumir la información de un artículo original (en este caso Relation of study quality, concordance, take home message, funding, and impact in studies of influenza vaccines: systematic review) siguiendo el famoso formato PICO postulado por la MBE en el paso primero de la formulación de preguntas.

Estos u otros resúmenes serán en el futuro el material principal de las revistas medicas (las que subsistan)  impresas. Solo se recurrirá al material original (articulo como lo conocemos ahora más información ampliable hasta cualquier limite)  accediendo a grades repositorios o bases de datos cuando se quiera tener en cuenta una información muy concreta o especifica.

No esta claro si alguna vez hubo 11. 000 vírgenes pero lo que sí lo está, es que pocos son los médicos que  se paran a leer un artículo completo.

no inferioridad

Lo estudios clínicos sirven para demostrar la eficacia de un medicamento o una intervención. En los ensayos clínicos y gracias a la estadística podemos rechazar la hipótesis nula y por tanto confirmar la alternativa, es decir que el nuevo medicamento o la nueva intervención es más eficaz que la que se compara. La hipótesis nula aunque puede ser rechazada por los datos, nunca se  puede considerar probada. No puede ser “demostrada”, porque siempre cabe la posibilidad de que las intervenciones difieran en un efecto lo suficientemente pequeño como para que no pueda ser detectado, porque la muestra no sea suficientemente grande, o por otras características metodológicas del estudio clínico. En el caso de medicamentos de eficacia similar, demostrar diferencias conllevaría, entre otros problemas, la necesidad de contar con una muestra muy amplia. Para solventar este problema, se proponen los que se denominan estudios de equivalencia o de no inferioridad.

A raíz del estudio Ontarget , ya comentado en este blog, se ha desarrollado un legítimo interés por el conocimiento de la metodología que esta detrás de estos estudios. Una revisión practica publicada recientemente en una revista  accesible gratuitamente desde Internet puede ayudar a lidiar con los conceptos de superioridad, equivalencia y no inferioridad en la realización de ensayos clínicos. En español también hay un revisión reciente sobre el tema publicada (noviembre del 2007) en la revista Medicina Clínica, pero como es de pago no se puede poner aquí, a no ser que medie el bibliotecario de la Capitan Morgan Library

mentiras, malditas mentiras y ensayos clínicos

Los ensayos clínicos de no inferioridad se realizan en las situaciones en que se considera no ético usar el placebo como control. Para establecer la no inferioridad se requieren varios atributos entre los que se encuentran que el tratamiento en estudio ofrezca ventajas adicionales de seguridad, tolerabilidad, coste y/o conveniencia

*Los resultados del estudio ONTARGET, demuestran que telmisartan ofrece mayor tolerabilidad -menor incidencia de efectos adversos (tos, angioedema)- y es tan eficaz como ramipril, la terapia estándar actual.

*Sacado de la diapositiva de un experto

haz clic en la imagen para ver cual es la verdadera mayor tolerabilidad

la liga

Los analgésicos no solo cantan sino que también juegan su propia liga, es la Oxford league table of analgesics in acute pain que producen en la Pain Relief Ward del Churchill Hospital de Oxford periódicamente y cuya ultima versión de 2007 enlazamos aquí.

Esta clasificación de analgésicos se construyó para el tratamiento del dolor agudo. La información se obtuvo de revisiones sistemáticas de estudios aleatorizados, doble ciego, de dosis única, en pacientes con dolor de moderado a severo. La variable resultado evaluada en cada revisión fue la misma – es decir, al menos un alivio del dolor de un 50% durante 4-6 horas. La medida del dolor era estándar y había sido validada.

Esta clasificación funciona porque solo contiene manzanas, y no es una ensalada de frutas. Se comparan las mismas cosas, y existe un único elemento comparativo llamado placebo. La información se presenta con diferentes formatos, pero la fuente definitiva es una tabla completa, que incluye el número de pacientes comparados, el porcentaje con al menos un alivio del dolor de un 50% con el analgésico, el número necesario a tratar (NNT) y los valores mínimo y máximo del intervalo de confianza del 95%. Esta Tabla se actualiza a medida que se vaya disponiendo de más información.

Mucha de la información tiene que ver con fármacos o dosis que no se usan con frecuencia, por lo que tienen tan solo un interés académico. La Figura muestra los NNTs para un número de fármacos y dosis de uso frecuente. Los detalles se muestran en la Tabla 1, que está vinculada con las revisiones completas.

league2007.jpg
Figura Clasificación de los números necesarios a tratar (NNT) para conseguir al menos un alivio del dolor del 50% durante 4-6 horas en pacientes con dolor de moderado a severo.

muy clarificadora y muy distinta de las prácticas habituales ¿no?