cortar una nueva epidemia antes de que comience

Cumpliendo una secular ley del péndulo, nuestro sistema sanitario ha pasado de un escaso consumo de opiáceos a un más que probable exceso en su prescripción. Las causas son variadas  con especial importancia en la ampliación de las indicaciones al dolor no oncológico. Tampoco son ajenas la proliferación de unidades especializadas y la aparición de un  nuevo mercado del “dolor” y la consiguiente presión de la industria que lo alimenta.

Muchas son las voces de alarma que están empezando a sonar. Hay evidencia del daño asociado al uso duradero de estos medicamentos, mientras que hay poca  que apoye su eficacia y seguridad a largo plazo.

Una buena práctica en este sentido comienza por la elección del opiáceo y  de la vía de administración adecuada, sigue por considerar  la duración idónea. El periodo de tiempo que debe  durar un tratamiento debe de ser considerado desde el principio.  Esto no es habitual en nuestro ámbito. Muchas veces reducir y  suspender el tratamiento con opioides es la mejor opción. Sin embargo no es la más fácil, ya que implica un compromiso tanto por el médico y el paciente  y un plan de tratamiento con un objetivo claro. Otros factores que juegan a la contra son, la tolerancia y poder adictivo de estos medicamentos, así como la cronicidad de las enfermedades para las que se prescribe.

En nuestro medio se añade la peculiaridad de que en muchas ocasiones el médico que inicia el tratamiento es distinto y distante del prescriptor que lo continua y controla  a largo plazo. La emisión periódica de las recetas esenciales para continuar el tratamiento con opiáceos son lo más parecido a un partido de ping pong entre un  paciente poco informado y renuente a suspender el tratamiento y médicos inseguros con un importante dilema, la solución más rápida y cómoda es seguir cumplimentado recetas, sin mayores reparos.

Las soluciones se deben poner en marcha ya , pronto sera tarde. Estamos ante un grave problema de salud publica. No estamos hablando de medicamentos inocuos, ni de enfermedades sencillas.En lugar de curar estamos en grave peligro de aumentar la iatrogenia como ya hicimos con los antibióticos, los IBPs o los tranquilizantes. Al potencial dañino de la propia situación se añaden en España, una dejación administrativa importante.

Algunas medidas organizativas que habria que tomar ya, son:

  • Una política o declaración de principios ( que no guías al uso) profesional sobre el uso de opiaceos.
  • Poner un limite temporal a la prescripción de opiáceos (un año) con revisión por mas de un médicos si fuera necesario traspasar ese limite.
  • Cada prescripción (que no receta) de opiáceos debe ir acompañada obligatoriamente de un informe donde conste el motivo e indicación  clara y precisa de la necesidad de iniciar el tratamiento, asi como la dosis, duración e información facilitada al paciente.
  • Control no burocrático, ni policial de la prescripción de opiáceos (supresion de la receta verde o RECETAS OFICIALES DE ESTUPEFACIENTES) y seguimiento informatizado de pacientes y prescriptores.
  • Cada facultativo se debe hacer cargo (en todos los sentidos)  de las tareas derivadas de la prescripción de opiáceos.
  • Negativa avalada y apoyada por la sociedades de Atención Primaria  a la prescripción inducida de estos medicamentos

Gabapentina y dolor crónico: evidencia desaparecida y ¿efecto real?

traducido de Tool for practice del Colegio de Médicos de Familia de Alberta

Pregunta clínica:

¿Cuál es la evidencia que apoya el uso de gabapentina (o pregabalina) en el dolor crónico neuropático periférico?

Evidencia:

Una revisión de estudios publicados muestra que la evidencia publicada sobre gabapentina era incompleta  o variable, con lo que se incluyeron nuevos estudios de gabapentina en el dolor crónico con datos no publicados.

• Revisión de 20 ensayos controlados aleatorios (ECA) de gabapentina para uso fuera de indicación en ficha técnica. (principalmente 17/20 para el dolor)

  • 8 nunca fueron publicados (40%)
  • Informaciónde los resultados en 12 estudios publicados:
    • Sólo 4 utilizaron la varaible de resultado primaria prevista inicialmente
    • De 180 variables de resultado secundarias predefinidas, 122 (68%) no se informaron

• Meta-análisis de todos los ensayos (incluidos los no publicados)

  • Mejora del  dolor de de moderada a marcada se produce en 13-17,5% de los pacientes comparado con placebo.
    • número necesario a tratar (NNT) = 6.8 (2 semanas)
    • la eficacia es mayor en la neuralgia post-herpética
    • no existe un beneficio para el dolor agudo o  aumento progresivo de dosis más allá de 900 mg (pero si más eventos adversos)
    • eventos adversos: NND 8 (mareos, somnolencia, confusión, etc)

Contexto:

  • Una revisión Cochrane  (solo con estudios publicados) informa de que la gabapentina es efectiva en el alivio del dolor crónico, con un NNT 3-4
    • Otra revisión encontró resultados similares pero que empeoraban cunado se añadían los resultados de ensayos no publicados.
    • La pregabalina en el mejor caso: produce un alivio del dolor crónico periférico con un NNT 4-5, pero sólo cuando se incluyen resultados de estudios publicados.
      • Comon Drug Review:(incluidos los ensayos no publicados) informa que la pregabalina es intermitentemente mejor que el placebo, pero no siempre eficaz.
      • No hay evidencia directa de ensayos clínicos para la superioridad sobre la gabapentina.
      • Un ensayo con control –comparador-activo: La pregabalina no superior al placebo  aunque si lo fueron los antidepresivos tricíclicos.
      • Otras revisiones sugieren que los antidepresivos tricíclicos son similares o quizás superiores a la gabapentina o pregabalina. Esta evidencia puede estar sesgada por el tiempo y la calidad de los ensayos.
      • Mientras que el sesgo de publicación y notificación selectiva ocurre con más frecuencia en los estudios financiados por laindustria, la investigación patrocianda por organizaciones sin ánimo de lucro también informa selectivamente de los resultados.

Conclusión:

El beneficio aparente de la gabapentina en el dolor crónico ha sido exagerado mediante sesgos de publicación e información. En pacientes cuidadosamente seleccionados con dolor neuropático periférico, la gabapentina puede ofrecer alivio de moderado a importante del dolor en 1 de cada 6-8 pacientes, pero se producen efectos adversos en un número similar. No hay pruebas provenientes de ensayos con pregabalina de que esta sea superior a la gabapentina.

Autores: G. Michael CCFP MD & Ken Allan L. Basset MD, PhD

  1. N Engl J Med 2009; 361:1963-71.
  2. Therapeutics Letter 75. 2009.
  3. Cochrane. 2005; 3: CD005452.
  4. Therapeutics Letter 33. 2000.
  5. Cochrane. 2009; 3: CD007076.
  6. La pregabalina nueva presentación. CDR de 2009.
  7. J Gen Intern Med 24 (2) :178-88.
  8. BMJ. 2007; 335 (7610): 87.
  9. CMAJ 2004; 171 (7) :735-40.

Herramientas para la práctica es un artículo que sintetiza la evidencia médica cada dos semanas con un enfoque en temas de actualidad y la práctica. La campaña está coordinada por el Sr. G. Michael Allan, MD, CCFP y el contenido es escrito por la práctica de los médicos de familia. Artículos archivados están disponibles en la práctica y hacia sitios web optimizados ACFP. Esta comunicación refleja la opinión del autor y no necesariamente reflejan el punto de vista y la política de el Colegio de Médicos de Familia de Alberta.

e-David contra Goliat

Efectivamente el pequeño David electrónico, personalizado por un  médico de familia radicado en Plasencia, ha podido esta vez, una vez más, con Goliat. Un gigante creado por un laboratorio farmacéutico, vestido por un gabinete de comunicación y arropado con la colaboración  cómplice de organizaciones sanitarias, médicos y periodistas. La campaña de Sensibilización de la Importancia del Dolor, ha reproducido una de tantas campañas que se dan últimamente en el panorama sanitario español cuyo objetivo final es la promoción de un determinado medicamento. Siguen un modelo ya clásico, que nace en la  imposibilidad de publicidad directa al consumidor, la creatividad exitosa de los nuevos publicistas y el agotamiento de los canales de comunicación directa con el médico.

Más o menos funciona así: se busca el problema y el presunto objetivo que van desde el dolor a la hidratación, pasando por el cáncer de cérvix o la salud ósea. Se realiza una campaña  general destinada a profesionales, políticos, público general o periodistas (o a todos a la vez), en la que figura una asociación, fundación, liga  o similar relacionada con el tema – antigua o creada adhoc-. La que en verdad paga, es la industria farmacéutica o el grupo de presión que corresponda. En esta campaña  se exalta de forma genérica la importancia del problema mediante libros blancos, experto(s),  premios periodísticos y científicos, jornadas, etc.  Se incluyen exageraciones del problema, referencias a lo mal que se hace -por supuesto en atención primaria- y se crea la necesidad imperiosa de encontrar una solución. La solución aparece después en forma de medicamento, tecnología diagnóstica, yogurt con bifidus o agua embotellada, en una promoción distinta pero íntimamente relacionada.

Los protagonistas de estas historias denunciadas en este y otros blogs, son tres: la industria, los gabinetes de comunicación y los profesionales. En ese último grupo se incluye médicos expertos con intereses a veces no muy confesables, pero también asociaciones de pacientes “profesionales”, atolondrados médicos y periodistas que recogen el papel de pringaillos difusores del mensaje, y a veces la administración que hace de panoli garante de unos intereses contrarios al bien público. En mi opinión los malos, o los peores, de la película son los profesionales colaboradores interesados pero eso ya es otro asunto.

Pero esta vez la cosa ha sido distinta, gracias a Internet y un médico de familia respondón, un periódico de tirada nacional e influencia- EL PAÍS ha sacado a la luz este tipo de maniobras y en concreto el entramado de una de estas campañas, que llevaba un tiempo promocionándose en medios profesionales y que se situaba en la fase final de aparición del producto solución. La Plataforma Sin Dolor y la campaña de Sensibilización de la Importancia del Dolor cumple todos los requisitos comentados más arriba -incluido el insulto a la atención primaria- y algunos más (lo del dolor y sus especialistas es digno de estudio)

Bien es verdad que se han utilizado vías de comunicación tan antiguas como las cartas al director y que se ha contado de forma inesperada con la sensibilidad de la defensora del lector especializada en temas sanitarios,  pero también que sin Internet y el poder que da a los pequeños nunca se hubiera producido tan desigual batalla y mucho menos se hubiera ganado.

Parafraseándo el lema de la infausta campaña “Cada dolor tiene su historia, EVAlúalo” podriamos decir “Cada campaña relacionada con la salud tiene  sus (dos) historias: una confesable y otra no tanto ¡COÑO…celas!

Enhorabuena Enrique.

cuidados paliativos: mucho ruido y pocas nueces

El mundo de los cuidados paliativos como cualquier otra área de la medicina está sujeto a cambios que muchas veces vienen determinados por cuestiones muy alejadas del discurrir lógico y la evidencia científica. Tras una época en que prácticamente eran desconocidos y apenas realizados por profesionales con más voluntad que conocimiento, se ha pasado a un escenario donde los cuidados paliativos están ampliamente surtidos de personal muy especializado. De una época que en que los profesionales  no tenían ningún soporte de la administración sanitaria e incluso soportaban trabas administrativas se ha pasado a un escenario donde los medios proliferan incluso sin mucho sentido.

Pero esto no quiere decir que estemos en la situación ideal, se acumulan los datos de que el péndulo ha ido en la dirección contraria extrema. Cada vez son más las anécdotas que revelan el exceso e hipertrofia de este tipo de servicios tanto en atención primaria como en los hospitales. Desde la laxa clasificación de terminal, al mal uso de los analgésicos mayores, pasando por la absurda situación de pacientes que son visitados en su domicilio sin requerirlo, o que son evaluados por tres médicos distintos para un mismo problema.

supervivenciaEn ese sentido la información  que proporciona un ensayo clínico publicado en JAMA la semana pasada titulado Effects of a Palliative Care Intervention on Clinical Outcomes in Patients With Advanced Cancer que debería añadir algo de evidencia y raciocinio al despliegue de ese tipo de cuidados, aunque me temo que no será así.

La hipótesis de partida del estudio era que los pacientes diagnosticados de un cáncer avanzado que recibían una atención y cuidados especiales (bajo un programa denominado educar, alimentar, asesorar antes de que la vida termina: ENABLE pos su siglas en ingles)  participaban activamente en su cuidado, mejoraban la calidad de vida y estado de ánimo, y experimentaban mayor alivio de los síntomas, disminuyendo el uso de los recursos en comparación con los pacientes que recibían la atención habitual.

En comparación con el grupo que recibió la atención habitual, los pacientes del grupo intervención tuvieron mayores puntuaciones en los cuestionarios de calidad de vida y estado de ánimo, pero sin embargo no se obtuvo  mejoras en la intensidad de los síntomas o reducción en los días de estancia en el hospital, unidad de cuidados intensivos o  visitas a los servicios de urgencia. En fin una pena

la liga

Los analgésicos no solo cantan sino que también juegan su propia liga, es la Oxford league table of analgesics in acute pain que producen en la Pain Relief Ward del Churchill Hospital de Oxford periódicamente y cuya ultima versión de 2007 enlazamos aquí.

Esta clasificación de analgésicos se construyó para el tratamiento del dolor agudo. La información se obtuvo de revisiones sistemáticas de estudios aleatorizados, doble ciego, de dosis única, en pacientes con dolor de moderado a severo. La variable resultado evaluada en cada revisión fue la misma – es decir, al menos un alivio del dolor de un 50% durante 4-6 horas. La medida del dolor era estándar y había sido validada.

Esta clasificación funciona porque solo contiene manzanas, y no es una ensalada de frutas. Se comparan las mismas cosas, y existe un único elemento comparativo llamado placebo. La información se presenta con diferentes formatos, pero la fuente definitiva es una tabla completa, que incluye el número de pacientes comparados, el porcentaje con al menos un alivio del dolor de un 50% con el analgésico, el número necesario a tratar (NNT) y los valores mínimo y máximo del intervalo de confianza del 95%. Esta Tabla se actualiza a medida que se vaya disponiendo de más información.

Mucha de la información tiene que ver con fármacos o dosis que no se usan con frecuencia, por lo que tienen tan solo un interés académico. La Figura muestra los NNTs para un número de fármacos y dosis de uso frecuente. Los detalles se muestran en la Tabla 1, que está vinculada con las revisiones completas.

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Figura Clasificación de los números necesarios a tratar (NNT) para conseguir al menos un alivio del dolor del 50% durante 4-6 horas en pacientes con dolor de moderado a severo.

muy clarificadora y muy distinta de las prácticas habituales ¿no?