Las clasicas tiritas

DON SACRAMENTO: ¡Sí! ¡Usted es un bohemio, caballero ¡Solo los bohemios salen a pasear de noche por las calles!

DIONISIO: ¡Pero es que me dolía mucho la cabeza!

DON SACRAMENTO: Usted debió ponerse dos ruedas de patata en las sienes…

DIONISIO:      Yo no tenía patatas…

DON SACRAMENTO: Las personas decentes deben llevar siempre patatas en los bolsi­llos, caballero,.. Y también deben llevar tafetán para las heridas… Juraría que usted no lleva tafetán..,

DIONISIO: No, señor.

 Tres sombreros de copa. Miguel Mihuratiria


 

“Aplique tiritas a los rasguños y heriditas” era el eslogan  con que un avispado empresario catalán popularizo en España, hace ya más de cincuenta años las tiras adhesivas para proteger las heridas. Este invento del norteamericano Dickson surgió al ver este los aparatosos e inútiles vendajes que su mujer utilizaba al cortarse con frecuencia en la cocina.

La palabra tiritas pronto se convirtió en un genérico, con el que todavía se conoce a este apósito adhesivo que ocupa un lugar privilegiado en los botiquines  de los hogares españoles  como un remedio eficaz contra los rozaduras y heridas.

tiritasfotosEl mundo de las tiritas es apasionante ya que las hay de todo tipo: tiritas con cristales Swarovski, tiritas de princesas y de piratas y hasta algunas con forma de alimentos como huevos fritos o filetes de bacón.

El antecesor de las tiritas, al menos en la España previa a la guerra civil, era el tafetán de heridas o tafetán inglés, que era una tira de seda muy tupida cubierta por una cara con cola de pescado, que se usaba como aglutinante para cubrir y juntar los bordes de las heridas. En todo hogar, o todo caballero transeúnte, que se preciara debía tener a mano un tira de tafetán por si las moscas, y así lo recuerda Mihura en la deliciosa comedia Tres sombreros de copa.

Publicado en la revista AMF-SEMFyC por Rafael Bravo

Dia de otra información sobre la enfermedad de Alzheimer

La revista Prescrire publico en junio de este año la lista de medicamentos a evitar en 2014, en el apartado de Neurología decía esto sobre los tratamientos para la enfermedad de Alzheimer:prescrire2

Los medicamentos disponibles para la enfermedad de Alzheimer en 2014 tienen sólo una eficacia mínima y transitoria. También son difíciles de usar debido a su efectos adversos desproporcionados y el riesgo de interacciones farmacológicas. Ninguno de estos fármacos ha demostrado retrasar la progresión hacia la dependencia, sin embargo, todos conllevan un riesgo de efectos adversos que pueden amenazar la vida e interacciones peligrosas. Es mejor centrarse en la reorganización de la vida diaria del paciente, manteniéndolo activo, y la prestación de apoyo y ayuda por parte de la familia.

- El donepezilo, galantamina y rivastigmina, tres inhibidores de la colinesterasa, pueden causar trastornos gastrointestinales (incluyendo vómitos graves), trastornos neuropsiquiátricos, trastornos cardíacos (incluyendo bradicardia, malestar general y síncope), y cardíaco trastornos de la conducción.

- La memantina, un receptor de glutamato NMDA antagonista, puede causar trastornos neuropsiquiátricos tales como alucinaciones, confusión, mareos, dolor de cabeza (la creación de un riesgo comportamiento de los violentos) y convulsiones. 

La revista AMF incluye un artículo de Gervas y Pérez Fernández dentro de la sección de reseñas comentadas “el ultimo año de….”  con  la recesión de cinco interesantes artículos:

EL DIAGNÓSTICO PRECOZ PUEDE NO SER EL DIAGNÓSTICO «OPORTUNO» (AL MENOS RESPECTO A LA DEMENCIA)

Pregunta

¿Es lo mejor el diagnóstico precoz para la demencia?

Respuesta

A veces no, a veces lo mejor es diagnosticar oportunamente, no precozmente. Este es el caso en la demencia, por ejemplo.


Resumen del artículoamf

Brayne C, Bayer A, Boustani M, Clare L, Cullum S, Denning T, et al. There is no evidence base for proposed dementia screening. BMJ. [Internet]. 2013 [letter].  

Contexto y resultados. En 2011 se introdujo en Estados Unidos una revisión anual para los ancianos del programa público Medicare (que cubre a todos los de 65 y más años). Tal «chequeo» incluye un apartado de valoración del estado cognitivo, con la esperanza de que un pronto diagnóstico llevaría a un mejor pronóstico por el adecuado tratamiento. La revisión es inútil, cuando poco, como todos los «chequeos»1, pero ha significado una iniciativa copiada sin más. En esta larga carta los autores rebaten la propuesta para establecer algo similar en el Reino Unido, en lo que respecta al diagnóstico precoz de la demencia (especialmente del Alzheimer). Se confunde diagnóstico precoz con diagnóstico apropiado, y aquel se justifica por los supuestos beneficios para el paciente. Pero no hay información para decidir acerca de la efectividad, coste-beneficio e implicaciones para los servicios sanitarios y para la sociedad. Por supuesto, no se han demostrado las ventajas de adelantar el diagnóstico ni en el presente del paciente ni para su futuro. Falta información, incluso, para valorar los daños. De hecho, el National Institute on Aging de Estados Unidos ha financiado un ensayo clínico aleatorizado para valorar este uso del cribado de la demencia en Atención Primaria, pero los resultados no se esperan hasta 2016.

Comentario

Un buen médico, con buena reputación profesional y social: 1) tiene capacidad para realizar diagnósticos certeros y oportunos; 2) hace uso prudente de los recursos preventivos, diagnósticos, terapéuticos y rehabilitadores para maximizar beneficios y minimizar daños, y 3) posee habilidad para responder apropiadamente a las necesidades de pacientes complejos en situaciones reales de limitaciones múltiples2,3. La capacidad de realizar «diagnósticos certeros y oportunos» no es equivalente a «hacer diagnósticos precoces» por más que haya una enorme confusión al respecto. Como no conocemos la «evolución natural» de la demencia, el diagnóstico precoz no añade nada, salvo sobrediagnóstico, inquietud y daño, y muchas veces el empleo «precoz» de medicamentos sin utilidad4. Es contraintuitivo pero cierto que adelantar el diagnóstico es, a veces, muy imprudente por su falta de beneficio.

Bibliografía

1.  Krogsbøll LT, Jørgensen KJ, Grønhøj Larsen C, Gøtzsche PC. General health checks in adults for reducing morbidity and mortality from disease. Cochrane Database of Systematic Reviews 2012, Issue 10. Art. No.: CD009009. doi: 10.1002/14651858.CD009009.pub2. Disponible en:http://summaries.cochrane.org/CD009009/generalhealth-checks-for-reducing-illness-and-mortality#sthash.z5xtFMFy.dpuf

2.  Gérvas J, Pané Mena O, Sicras Mainar A. Seminario Innovación en Atención Primaria 2006. Capacidad de respuesta de la atención primaria y buena reputación profesional, algo más que buen trabajo clínico. Med Clin (Barc). 2007;128(14):540-4.

2.  Berenson RA, Kaye DR. Grading a physician’s value. The misapplication of performance measurement. N Engl J Med. 2013;369:2079-81. doi: 10.1056/NEJMp1312287.

4.  Tricco A, Soobiah C, Berliner S, Ho JM, Ng CH, Ashoor HM, et al. Efficacy and safety of cognitive enhancers for patients with mild cognitive impairment: a systematic review and meta-analysis. CMAJ. 2013;185(16):1393-401. doi: 10.1503/cmaj.130451.

EL DETERIORO COGNITIVO LEVE («PREDEMENCIA») TIENE UNA EVOLUCIÓN IMPREVISIBLE, GENERALMENTE LENTA Y «BENIGNA»

Pregunta

¿El paciente con deterioro cognitivo leve tiene un pronóstico bien establecido?

Respuesta

El diagnóstico cognitivo leve tiene un pronóstico impredecible, generalmente de estabilidad o de mejoría.


Resumen del artículo

Kaduszkiewicz H, Eisele M, Wiese B, Prokein J, Luppa M, Luck T, et al. Prognosis of mild cognitive impairment in general practice: results of the German AgeCoDe Study. Ann Fam Med. 2014;12:158-65.

Contexto y resultados. Este trabajo es alemán, de 3 años de seguimiento en Medicina General/de Familia de 357 pacientes de 75 años, o mayores, con trastorno cognitivo leve1. Los autores querían comprobar la capacidad pronóstica de este nuevo diagnóstico formalmente propuesto en la nueva DSM-V como «predemencia». Se demostró que el 42% de los pacientes mejoró; tuvo un curso fluctuante el 21% y estable el 15%. El 22% evolucionó a demencia. La evolución fue peor en los más ancianos (media de edad 80 años), en los más graves (deterioro en más de un campo cognitivo), cuando coexistía depresión y cuando fue casi imposible aprender algo nuevo y recordarlo a los 10 minutos.

Comentario

El término «deterioro cognitivo leve» se ha empleado informalmente en la clínica, o con más rigor en proyectos de investigación. Es nueva su inclusión formal en la DSM-V como «predemencia». Dada la frecuencia con la que los ancianos consultan por pérdidas de memoria con miedo por el deterioro futuro, es prudente intentar valorar el pronóstico asociado a tal etiqueta. Lo importante en este ejemplo es que fueron los propios médicos generales los que se preguntaron prudentemente si el diagnóstico precoz tiene algún interés, por la angustia que conlleva para el paciente y su familia. El diagnóstico de deterioro cognitivo leve es cierto, pero se convierte en sobrediagnóstico por el falso pronóstico asociado de evolución inexorable a demencia.

Bibliografía

1.  Winblad B, Palmer K, Kivipelto M, Jelic V, Fratiglioni L, Wahlund LO,et al. Mild cognitive impairment— beyond controversies, towards a consensus: report of the International Working Group on Mild Cognitive Impairment. J Intern Med. 2004;256(3):240-6.

PARA LOS MÉDICOS GENERALES CON PRÁCTICA CLÍNICA EL DIAGNÓSTICO PRECOZ DE DEMENCIA ES COMPLEJO Y FORMA PARTE DE UN CONTEXTO

Pregunta

¿Es fácil diagnosticar precozmente la demencia en Medicina General/de Familia?

Respuesta

El diagnóstico precoz de demencia es complejo y tiene en cuenta el contexto.

Resumen del artículo

Dhedhi SA, Swinglehurst D, Russell J. «Timely» diagnosis of dementia: what does it mean? A narrative analysis of GPs’ accounts. BMJ Open. 2014;4:e004439. doi: 10.1136/bmjopen-2013- 004439.

Contexto y resultados. Los médicos generales ingleses se sienten presionados para hacer «más» diagnósticos de demencia después de que el Gobierno y el Servicio Nacional de Salud denunciaran que solo el 42% de los pacientes británicos con demencia cuentan con un diagnóstico formal y muchos de ellos lo reciben con retraso. En el contrato anual se ha introducido un indicador para fomentar una actitud proactiva en este sentido y en los medios de comunicación se ha extendido la imagen del médico general como «freno» para el diagnóstico y el consecuente tratamiento de los pacientes con demencia. Por ello, los autores exploran en profundidad qué significa el diagnóstico de demencia para el médico general, en especial su «diagnóstico precoz». El estudio es cualitativo, de entrevistas en profundidad a siete profesionales de un departamento académico (los que aceptaron participar de un total de 12), con experiencia clínica de entre 2 y 20 años. Para los médicos, la cuestión no es de ignorancia, sino de «oportunidad», pues lo que reclaman es hacer un diagnóstico oportuno y no simplemente temprano. Entienden el diagnóstico como un proceso dinámico que se adapta al contexto del paciente y su familia. El diagnóstico de demencia es un proceso que una vez llega a su final abre la puerta para un futuro distinto. Por ello conviene hacerlo cuando sea apropiado, sin urgencia en general.

Comentario

El fin de la medicina es responder profesionalmente al sufrimiento humano, no diagnosticar1. De hecho, el diagnosticar se puede convertir en una «tiranía» que no ayude en nada ni al paciente ni al médico2. Un buen médico puede tener razones fundadas para no hacer un diagnóstico si con ello logra un balance más positivo para el sufrimiento del paciente. No obstante, es frecuente que los gestores, los políticos y los periodistas presenten al médico general como mal formado (en el mejor de los casos «sin tiempo») y fomenten cursos y actividades docentes para mejorar su capacidad diagnóstica. Este trabajo deja claro que muchas veces hay buenas razones para no diagnosticar demencia y que ello va en favor del paciente, de su familia y de la sociedad. Como dijo literalmente uno de los entrevistados, se trata de diagnosticar «en forma suficiente, el momento adecuado, con un propósito definido y correctamente».

Bibliografía

1.  Cassell EJ. The nature of suffering and the goals of medicine. N Engl J Med. 1982;306:369-45.

2.  Rosenberg CE. The tyranny of diagnosis: specific entities and individual experience. Milbank Q. 2002;80:237-80.


EL INCREMENTO EN EL DIAGNÓSTICO PRECOZ DE LA «PREDEMENCIA» CON PRUEBAS MENTALES Y MARCADORES BIOLÓGICOS PRODUCE MÁS DAÑOS QUE BENEFICIOS

Pregunta

¿Cómo se explica la presión para diagnosticar precozmente la demencia?

Respuesta

Por una colusión de intereses muy variados.


Resumen del artículo

Le Couteur DG, Doust J, Creasey H, Brayne C. Political drive to screen for pre-dementia: not evidence based and ignores the harms of diagnosis. BMJ. 2013;347:f5125 doi: 10.1136/bmj.f5125

Contexto y resultados. Los autores escriben este texto para la sección «Too much medicine» del British Medical Journal. Analizan los cambios sutiles en la definición del deterioro cognitivo leve que lleva al aumento de su prevalencia, su aceptación como «predemencia», la conversión a test diagnósticos de cribado, a biomarcadores y a pruebas de imagen. El análisis deja claro que la balanza se inclina en contra del diagnóstico precoz de la «pre-demencia», en parte por el escaso valor predictivo que refleja, en parte por nuestro desconocimiento de la «evolución natural» de la enfermedad y en parte por la carencia de tratamientos efectivos.

Comentario

El principio de primum non nocere se lesiona con las actividades de diagnóstico precoz y cribado de la demencia. Es una actividad que se debe evitar por su falta de ciencia y por los daños que causa.


EN EL DIAGNÓSTICO PRECOZ DEL ALZHEIMER MUCHO DE LO QUE SE OFRECE ES NEGOCIO QUE LLEVA A SOBREDIAGNÓSTICO

Pregunta

¿Es generalmente útil hacer pruebas para biomarcadores en pacientes sanos y así predecir el Alzheimer?

Respuesta

Las pruebas para biomarcadores carecen de utilidad para predecir la enfermedad de Alzheimer.


Resumen del comentario

Lores ML. Los test genéticos en personas sanas son sobrediagnóstico

Contexto y resultados. Existen unas enormes expectativas sociales y sanitarias acerca de los beneficios de las pruebas genéticas, que por sí mismas parece que puedan llevar a intervenciones que eviten males futuros. Por ello, no es raro que se publique sobre «el gen nuestro de cada día». La autora, radióloga gallega, escribe un comentario sobre un estudio de la Universidad Georgetown (Estados Unidos) en el que se asocian cambios en fosfolípidos sanguíneos con el desarrollo del Alzheimer1. El trabajo se hizo a partir de las muestras sanguíneas de 525 ancianos de 70 y más años, seguidos durante 3 años. De ellos, 53 desarrollaron bien deterioro cognitivo leve («predemencia»), bien demencia tipo Alzheimer, y 28 de ellos, al comienzo del estudio, estaban sanos. Se demostró en las muestras iniciales de sangre una modificación de los fosfolípidos, que se supone que puede predecir el desarrollo de la enfermedad. El estudio tuvo eco mundial, y de ello se queja la autora del comentario. Además, examina los intereses en España de la empresa Grifols, que ha fracasado en un ensayo clínico del tratamiento del Alzheimercon hemoderivados y ahora apoya los trabajos para el desarrollo de una vacuna contra dicha enfermedad.

Comentario

Las expectativas sociales de «prevención y cura» de la demencia tipo Alzheimer son tales que cualquier estudio menor provoca destellos de esperanza que deslumbran. La denuncia de la autora es apropiada en cuanto se transforma la respuesta a un problema complejo de salud pública y clínico en el desarrollo de una simple prueba en sangre o de una vacuna. El Alzheimer que no comprendemos deviene simplemente en la acumulación de fibras en las neuronas, y sobre este dato elemental, o el cambio de unos fosfolípidos en la sangre, se construye toda una teoría «plausible» que encandila. Los médicos clínicos se ven superados por el empuje social y tecnológico y ceden, en general, ante las expectativas de los pacientes. De nuevo se construye una idea de diagnóstico precoz, tratamiento resolutivo y hasta la prevención primaria con una vacuna. Toda una locura.

Bibliografía

1.  Mapstone M, Cheema AK, Fiandaca MS, Zhong X, Mhyre TR, MacArthur LH, et al. Plasma phospholipids identify antecedent memory impairment in older adults. Nat Med. 2014;20(4):415-8. doi:10.1038/nm.3466

Día Europeo Salud Prostática

prostala

Traducción del articulo y tabla de: Wegwarth O.Transparent Risk Communication in Cancer Screening: Reveal When It’s Good and When It’s Not. Oncol Res Treat 2014;37(suppl 3):6-7

Comunicación transparente de riesgos en detección del cáncer:  Cuando es bueno y cuando no lo es

Los funcionarios de salud pública, médicos y grupos de apoyo de enfermos han trabajado duro durante muchos años para convencer a las personas de la importancia de la detección del cáncer [1]. Es prácticamente imposible leer un periódico importante o revista popular, ver la televisión o utilizar el transporte público sin ver un anuncio de interés público promoviendo algún tipo de cribado. Más recientemente, la agresiva publicidad directa al consumidor ha estado lanzando al público una variedad de nuevas pruebas avanzadas de cribado, pero no probadas, incluyendo las pruebas genéticas para ‘genes del cáncer’. En conjunto, estas actividades intensivas han creado un ambiente poco propicio para ayudar a la gente a entender que el cribado no siempre es bueno y puede, de hecho, también hacerle daño.CDR457840-750

A pesar de la creciente conciencia entre los profesionales de la medicina científica que el cribado del cáncer es una espada de doble filo – algunas personas pueden beneficiarse de la detección precoz, pero otros pueden ser diagnosticadas y tratadas por cáncer innecesariamente – esta conciencia aún no ha llegado a la mayoría de los médicos [2,3], los políticos [4] o el público en general [5]. La ignorancia que rodea el delicado equilibrio de beneficios y daños del cribado del cáncer se basa en gran parte en una comunicación poco transparente de los efectos generados en grandes estudios.

La información sobre los beneficios y los daños se puede comunicar en diferentes maneras.  Las medidas como la odds ratios o los riesgos relativos son los formatos de uso común. El problema con estas medidas es, que la información de riesgo absoluto subyacente se oculta, y por lo tanto los lectores no puede juzgar la importancia clínica del efecto.Prostate cancer

Consideremos el siguiente ejemplo:

Cuando se publicaron los datos sobre primer ensayo controlado aleatorio de Europa (ensayo ERSPC [6]) – en el que participaron 182.000 hombres – sobre la eficacia del cribado del cáncer de próstata, el comunicado de prensa inicial anunció que el cribado del cáncer de próstata reducía las posibilidades de morir por cáncer de próstata en un 20%. Lo que este riesgo relativo sugiere en la mayoría de los lectores, es que de todas las personas en las que se realizó cribado un 20% menos morian de cáncer de próstata. Sin embargo, eso no es lo que significa este 20%. De hecho, un riesgo relativo de 20% puede ser compatible con una amplia gama de cambios en la reducción del riesgo absoluto de muerte: por ejemplo, con una reducción del 50 al 40, de 5 a 4, y 0,0005 hasta 0,0004. Sin precisar los riesgos absolutos subyacentes, es decir, el número absoluto de muertes por cáncer de próstata en el grupo de cribado, así como en el grupo de no cribado, la información es incompleta [7]. risk_drs_default

La medida del efecto presentada en términos relativos de este modo comunican muy poco sobre el verdadero tamaño del efecto de las variables médicas. ¿Entonces por qué la información en forma de riesgo relativo es habitual? Debido a que la información del riesgo relativo parece mucho más impresionante que  la del riesgo absoluto tanto para los médicos [8,9], como los responsables políticos [10], y los pacientes [11,12].

Este efecto se explica por el hecho de que la información del riesgo relativo típicamente produce grandes números y la información del riesgo absoluto números pequeños.

Entonces, ¿qué hay realmente detrás de la reducción del riesgo de 20% en la mortalidad por cáncer de próstata anunciado por los investigadores del estudio ERSPC? Después de 11 años de seguimiento, 5 de 1.000 hombres en el grupo de cribado y 4 de 1.000 hombres en el grupo de no cribado murieron de cáncer de próstata [13]. Es decir, 1 hombre menos de cada 1.000 hombres que asistían regularmente a la detección del cáncer de próstata a lo largo de 11 años murió de cáncer de próstata. Por lo tanto, la reducción del riesgo relativo de muerte por cáncer de próstata de 20% se corresponde con una reducción del riesgo absoluto del 0,1%.

En cuanto a la mortalidad general, no había cambios entre los grupos de detección y no detección.

Desconocido para la mayoría de los pacientes y no mencionado por la mayoría de los médicos [5], la detección también puede causar daño a través de sobrediagnóstico y sobretratamiento.

El sobrediagnóstico es la detección de seudoenfermedad – anomalías detectadas mediante el cribado que cumplen la definición patológica de cáncer, pero nunca van a progresar hasta llegar a causar síntomas en la vida del paciente-. La consecuencia de sobrediagnóstico es un tratamiento excesivo – la cirugía o la radioterapia que proporcionan al paciente sin ningún beneficio en la supervivencia, pero si los efectos secundarios adversos de estos tratamientos innecesarios. De 1.000 hombres sometidos a la detección del cáncer de próstata, se encontró que 36 hombres serian diagnosticados en exceso y sobretratados como consecuencia de cribado [13] (Figura arriba).

El ejemplo de la presentación de informes de los beneficios del estudio ERSPC muestra que todas las estadísticas de salud se puede informar de forma transparente o engañosa.

A veces los hallazgos sobre los beneficios y los daños se reportan de 2 formas diferentes con el fin de hacer que el cribado o el tratamiento respectivo parezcan más convincentes para los consumidores (por ejemplo, pacientes y médicos) y los responsables políticos de lo que realmente son. Por lo general, los beneficios correspondientes se trasladan tanto números relativos (= grandes números) y los daños en números absolutos (= números pequeños). Esta técnica, llamada Absolute_Risk_-_cropmismatched framing, se produce incluso en las revistas médicas de alto nivel [14], y de allí los números engañosos se difunden a folletos para pacientes y a los medios de comunicación [15]. La consecuencia de la presentación de informes engañosos son médicos mal informados y pacientes desinformados que ponen grandes esperanzas poco realistas en los programas de detección y por lo tanto están lejos de tomar una decisión informada sobre esta cuestión.

¿Qué se puede hacer? Pedir una mejor asistencia sanitaria han sido normalmente contrarrestado afirmando que para el cumplimiento de esta demanda sería necesario o bien aumentar los impuestos o restringir los cuidados. Sin embargo, la falta de dinero no es el problema, y más dinero no es la cura. El problema es la ignorancia colectiva sobre la que los programas de detección ayudan y cuáles no, y la causa de esta ignorancia es el uso de la información de riesgo carente de transparencia sobre estos términos médicos. Por lo tanto, la única cura de esta enfermedad generalizada de la medicina “es asegurar que todo el mundo – de los pacientes a los médicos a los responsables políticos – reciba números absolutos a fin de que sea transparente y sepan lo que se puede esperar y lo qué no.

Medicamentos que matan

Hace 11 años  en el Coloquio Cochrane celebrado en Barcelona, tuve dos grandes oportunidades, una fue la de conseguir el libro Archie Cochrane: Back to the Front, la otra fue la de poder  saludar a Peter C. Gøtzsche, ya para entonces uno de “mis “campeones de la evidencia”.CongrCochr

En aquel momento  Gøtzsche estaba en el ojo del huracán a raíz de un controvertido articulo publicado en Lancet tres años antes ( + la revisión sistemática posterior de la biblioteca Cochrane), donde se atrevía a desafiar el cribado del cáncer de mama mediante mamografía.

Tras la polémica, el tiempo ha dado la razón a Gøtzsche que ilustro toda la pequeña historia del auge y caída del cribado del cáncer de mama en un libro publicado en 2012. No contento con eso ha seguido escribiendo libros, el mismo comento que le encanta escribir libros porque en ellos puede escribir todo lo que piensa sin cortapisas de editores ni otros elementos del establishment médico. El ultimo es Deadly Medicines and Organised Crime: How Big Pharma has Corrupted Healthcare, publicado en 2013 en su versión inglesa y ahora traducida al español y en cuya presentación en Madrid estuve ayer día 9 de septiembre.

No voy hacer una reseña de libro ya que ha sido comentado en un editorial de la revista Atención Primaria,  por el profesor Laporte en el excelente blog de la no menos excelente iniciativa No gracias. También se puede encontrar una entrevista con el autor en Médicos sin marca y en el mismo No gracias.

libromedicamentosSi quisiera rescatar dos párrafos de los dos prólogos de la edición original inglesa y que invitan a la (obligatoria) lectura este libro a cualquier medico decente, independientemente de que comparta o no, la ideología o los postulados de los implicados directamente en esta lucha.

El primero es de Drumond Rennie:

“What´s neededis more Gøtzsche´s evidece-based outrage”

Lo que necesitamos es más Furia Basada en la Evidencia como la de Peter Gøtzsche

El segundo es una llamada de atención de Ben Goldacre citada en el prólogo de Richard Smith:

“…. Los médicos – me incluyo- han acabado viendo como “normales” su relación con la industria farmacéutica  Unas relaciones que la gente entenderá como absolutamente criticables el día que consiga comprender del todo su alcance. En Gran Bretaña los médicos acabaran cayendo en desgracia ante la opinión pública, como ya ha ocurrido con periodistas, diputados y banqueros por no haber sido capaces de ver hasta qué punto han aceptado la corrupción.