El médico que trata a los otros médicos como subalternos es un canalla
Los Tres Médicos. Martin Winckler 2004.
Dedicado los que van comentando por las reuniones que el movimiento antiburocracia se acaba con cincuenta expedientes disciplinarios.
El médico que trata a los otros médicos como subalternos es un canalla
Los Tres Médicos. Martin Winckler 2004.
Dedicado los que van comentando por las reuniones que el movimiento antiburocracia se acaba con cincuenta expedientes disciplinarios.

Premio TCAGAs (Tonto Contemporáneo Asociado a la gripe A) de la semana 43 a la mente pensante de la sanidad madrileña que esta convencido que pedir (y dar) citas en un centro de salud es una actividad de riesgo y manda instalar alcoholeras en los mostradores.
Una inteligente GP británica Trisha Greenhalgh en su famoso libro How to read a paper ilustra los argumentos contra la toma de decisiones basándose en la experiencia, con una anécdota personal que le sucedió en su primer embarazo
Anecdote (storytelling) has an important place in profesional learning but the dangers of decision making by anecdote are well illustrated by considering the risk–benefit ratio of drugs and medicines. In my first pregnancy, I developed severe vomiting and was given the anti-sickness drug prochlorperazine (Stemetil).Within minutes, I went into an uncontrollable and very distressing neurological spasm.Two days later, I had recovered fully from this idiosyncratic reaction but I have never prescribed the drug since, even though the estimated prevalence of neurological reactions to prochlorperazine is only one in several thousand cases.
He recordado ese párrafo cuando he sido espoleado recientemente para expresar mi opinión bajo chantaje emocional y cuando he leído los blogs de dos colegas (uno y dos). Ambos son excelentes profesionales y admiro a lo dos por su trabajo y por lo que hacen en la web 2.0.Sin embargo no me gusta que recurran a la anécdota para apoyar sus criterios y opiniones. Caer en la tentación de la sensiblería o de generalizar lo anecdótico, nos nos lleva a tener razón y habla poco de nuestra seriedad científica. Para apoyar una postura favorable a la vacunación contra la gripe esA (LGE) no es necesario traer a colación el caso de la muerte de un adolescente sano. Tampoco hace falta para lo contrario, apelar a un caso de Guillain Barré. Debatamos y argumentemos con pasión pero con seriedad, afortunadamente todavía no somos periodistas, políticos, ni directivos de atención primaria.
Una combinación de aire a diferentes temperaturas y presiones no se da simultáneamente casi nunca, pero cuando se dan, originan…… la Tormenta Perfecta.
Agregar un calificativo de bondad a un mal suceso nunca me ha parecido muy decente. Hablar de un caso clínico (enfermedad) bonito o una intervención (quirúrgica) pulcra, es tan poco decoroso como hablar de la tormenta perfecta. A pesar de todo y como lo “perfecto” en su segunda acepción incluye poseer el grado máximo de una determinada cualidad o defecto, hablar de la tormenta perfecta viene al pelo para apellidar ese fenómeno meteorológico, que en verdad se llama ciclogénesis explosiva. Lo interesante aquí, no es tanto la forma de calificar la tormenta sino la de aprovechar su naturaleza, (a saber: combinación poco habitual, improbable, inesperada, de aparición brusca y con consecuencias destructivas e imprevisibles) para explicar un fenómeno que se puede producir este invierno en el sistema sanitario español en general y en la atención primaria en particular.
Este invierno en el sistema sanitario van confluir tres factores hasta ahora nunca o poco presentes: Una pandemia, una gestión nefasta y la escasez de profesionales sanitarios.
Vayamos por partes, la pandemia es más figurada que real y más mediática que peligrosa, pero sigue alentada en su lado más trágico por aquellos que la generaron. Estas organizaciones son incapaces de asumir lo equivocado de sus previsiones, no reconocen públicamente su error y siguen nutriendo una alarma, a todas luces exagerada. Hay instituciones y personajes que por acción u omisión están actuando como el bombero pirómano, o como hábiles creadores de profecías autocumplidas.
La gestión sanitaria en España, tanto la general como la de la famosa pandemia, se puede considerar a nivel macro (que dicen los cursis con master) como más o menos correcta. Sin embargo a nivel meso y micro (que siguen diciendo los cursis con o sin master) es un desastre. Es difícil saber qué tipo de atracción tiene la sanidad española, para que de todos los posibles dirigentes confluyan en ella los más tontos de cada casa. Sobran los ejemplos y la difícil situación actual nos muestran que al contrario de la canción, es la hora en que sobresalen los pigmeos.
La escasez de profesionales especialmente en atención primaria, lejos de resolverse se ha incrementado y promete agudizarse. La ausencia de medidas es la norma y la única solución ha sido contratar médicos extranjeros y sobrecargar aún más el sistema y a los profesionales que todavía resisten. Con medidas imaginativas y audaces como el empoderamiento del profesional, la redefinición de los equipos de atención primaria con sus funciones y sus cargas, y la contención y modulación de la demanda, se hubiera paliado fácilmente este problema. No se ha hecho, no se ha resuelto y lo que queda son menos profesionales y cada vez menos contentos. Cualquier incidencia menor puede generar, y genera, el colapso de la atención sanitaria.
Pandemia, mala gestión y pocos profesionales, tres problemas cuya confluencia es poco probable, pero aún así, posible este invierno……¿la tormenta perfecta?
¿Habrá que ir bajándose del barco?
Hace ahora seis años y gracias a Santiago Mola me inicie en esto del blogueo, por entonces se llamaba Primablog y en el primer post comentaba dos artículos, uno sobre el dolor de rodilla y otro sobre la periodicidad de la citología.
¡Cómo pasa el tiempo! prácticamente no había ningún blog médico en castellano y lo de la web chu punto zero se veía como una moda más pasajera que real. En fin, aquí estamos y seguiré mientras me siga divirtiendo y alguien considere de interés lo que se escribe.
Habría que cambiar el titular y poner predican con el MAL ejemplo
Como bien dice el melancólico Vicente Baos: La sinrazón, la manipulación, la colusión de intereses económicos de las “sociedades científicas” y “fundaciones sin ánimo de lucro” dedicadas a la televenta médica produce escenas ridículas donde “las políticas” se entregan encantadas a hacerse densitometrías a ciegas.
De todos los partidos, se las ve muy ufanas y contentas aunque la mayoría no llegan a los 65 años que es cuando la gente seria recomienda hacerse una densitometría, y no siempre. Entre las jóvenes la defensora de la prescripción enfermera ¡no es de extrañar!
en fin ¡que ejemplares!