El novio de una paciente da una paliza a un médico residente del Hospital de Motril

De Ideal.es

El joven veinteañero, desesperado tras dos horas en Urgencias, amenazó y le dio una tunda de golpes al facultativo El MIR, de 27 años, sufre lesiones físicas y estrés por la «brutal» agresión

Ser médico ya no es lo que era. Si hace unos años los estudiantes que elegían Medicina tenían garantizado el respeto y el prestigio social, ahora los tiempos han cambiado y, después de sus correspondientes diez años estudiando, a lo menos que se enfrenta un galeno es a que le traten mal, le insulten o, en el peor de los casos, le den una paliza como la que sufrió, la madrugada de este pasado martes, un joven residente de la Costa que hacía guardia en la puerta de Urgencias del Hospital comarcal Santa Ana de Motril.

El joven MIR, de 27 años, interpuso la denuncia por agresiones ante la Policía precisamente pocas horas después de que se conociese el caso del Centro de Salud de Huétor Tájar, donde otro médico fuese agredido y amenazado.

Los sanitarios del hospital de Motril se sienten «vendidos» y no se pueden creer que le hayan dado una paliza a otro compañero en su puesto de trabajo. Para hoy, a las doce del mediodía, han convocado una concentración de repulsa a las agresiones y pretenden informar a los pacientes sobre la escandalosa situación que están soportando.

Según relataron los testigos de la agresión, el chico de unos veinte años llegó acompañando a su novia, que se había dado un golpe, alrededor de las dos de la madrugada a las Urgencias del Hospital de Motril.

En Urgencias llevaban una noche infernal, con un montón de pacientes y las pruebas se acumulaban. Aunque el médico vio a la joven en poco tiempo, los informes y radiografías se demoraron dos horas, que desesperaron al acompañante.

El joven, irritado por pasarse la noche en Urgencias, comenzó a gritar y a decir que iba poner reclamaciones y hasta a denunciar al médico. Según el relato de sus compañeros, el médico residente salió de la consulta y le pidió que no gritara.

Totalmente fuera de si, el joven gritó al médico que iba a denunciarle y le agarró fuertemente de la bata para ver la etiqueta en la que tenía su nombre. A partir de ahí, las cosas fueron a peor y de las amenazas -«Te voy a dar una paliza», «te vas a enterar»- pasó directamente a las manos.

La novia del joven y otros usuarios que esperaban en la sala trataron de contener al chico, pero al ver salir de nuevo al médico de la consulta se le abalanzó. Para intentar frenar la agresión el joven médico se puso de espaldas, en un intento de evitar el puñetazo en la cara y se agachó protegiéndose la cabeza. Y ahí le cayeron todas. Durante unos minutos el agresor propinó una zurra de puñetazos al médico en la espalda y, patadas en las espinillas hasta que el vigilante de seguridad del hospital, alertado por el personal sanitario, llegó a Urgencias y logró reducir al agresor.

El médico se quedó temblando. La paliza fue «brutal» según relató a sus compañeros el dolorido residente, que sufre una contractura en el cuello, tiene moratones en toda la espalda y un estrés y un tremendo miedo de volver a encontrarse con este chico -o con otros salvajes de los que pegan- en una puerta de urgencias en lo que le queda de carrera.