“Mamá no te cruces de brazos, que te enfadas”

Un divertido programa de televisión tiene una sección que se dedica a relatar frases ingeniosas de niños pequeños, esas criaturas inocentes e ingenuas, cuya sencillez les hace ser genios y pronunciar frases que para sí quisieran muchos de los considerados como tal (sic). Una de mis preferidas es esa que un niño de cuatro años le dice a su madre: “Mamá no te cruces de brazos, que te enfadas”

Que de niño se confunda las causas con el efecto es normal, a esas tiernas edades nada se debe saber de relaciones, asociaciones, inferencias, o incluso de la importancia de la magnitud en las medidas de asociación. Lo que es más grave es que muchos profesionales del periodismo e incluso de la sanidad les pase lo mismo. Es grave no tanto por su importancia, – no hay que ser petulante, uno puede vivir perfectamente sin saber lo que es un hazard ratio- sino por la capacidad trasmitir información errónea (en el caso de los periodistas) o tomar decisiones equivocadas (en el caso de los médicos y gestores).

Cuando no se sabe distinguir lo que un determinado diseño (de estudio) nos puede decir y/o mostrar (que no demostrar) o cuando no se es capaz de estimar que significa un riesgo relativo de 1,2 es peligroso sacar conclusiones de estudios como los publicados hace un mes en el New England Journal of Medicine sobre la relación entre la obesidad infantil y enfermedad coronaria en la edad adulta.fat.jpeg

Aunque desde el punto de vista de la salud publica son trabajos muy relevantes, desde la perspectiva del médico clínico tienen más bien poco interés, si bien no ha quedado más remedio que echarles un vistazo por la polvareda que se ha ocasionado a raíz de su publicación. Ademas son buenos ejemplos de los peligros comentados al principio.

Así que ni “El niño gordito de mayor tendrá un infarto” ni se “ha demostrado que hay que ponerlos a adelgazar desde pequeñitos” ni esta justificada la puesta en marcha urgente de ningún Plan Regional de Obesidad Infantil, ni “La obesidad infantil, una crisis comparable al cambio climático”, ni chorradas semejantes.

Bueno a lo mejor si son verdad;-) pero desde luego no se puede decir que lo sea tomado de base estos dos estudios, ni siquiera como excusa.