You are currently browsing the daily archive for Enero 30th, 2007.

Un estupendo post sobre el Thrombocid, tomado con permiso de Southern Exposure

thrombocid.jpg

Una de las leyendas urbanas más extendidas en salud es la que tiene que ver con la pomada del tubo amarillo y negro, que en el ideario popular es una especie de panacea untuosa contra todo tipo de males causados por golpes y contusiones.
No es extraño que llegue alguien a la consulta refiriendo lo mal que se encuentra tras un traumatismo accidental, haciendo hincapié en que a pesar de haberse dado friegas constantes con este producto, el dolor y la inflamación persisten.

Éste es el momento del desengaño.

El Thrombocid® (de laboratorios Lacer) no alivia el dolor. Y no, tampoco baja la inflamación. La indicación del ácido pentanopolisulfúrico, es estética, favoreciendo la eliminación de la sangre “derramada” en las varices y los hematomas.

Otra de las utilidades peregrinas de dicha pomada es combinarla con una hidratante corriente y un regenerador cutáneo (Thiomucase®) para favorecer la absorción de éste último. Lo siento, tampoco sirve para eso ya que no reactiva la circulación, sólo acelera (discretamente) la degeneración de las células de la sangre.

Pero no todo van a ser ideas descabelladas con respecto al producto estrella del botiquín casero… Sé de gente que lo usa en las “ojeras” para que desaparezcan más rápido lo que en principio no es del todo descabellado.
La zona alrededor de los ojos está formada por piel laxa y apenas sujeta al tejido subcutáneo, de ahí que se formen las bolsas cuando no se duerme el tiempo suficiente (se da descanso a los ojos), o aparezcan hematomas tan escandalosos con cualquier pequeño golpe.
Las ojeras son casi mismo: líquido libre y sangre extravasada que se acumula debajo de los ojos (esto da el color oscuro). Si el compuesto hace desaparecer la sangre, más rápido volverá el color normal a la piel…

De todas maneras, precaución. No sólo la eficacia es controvertida, sino que la mucosa ocular es muy delicada y sensible, y tanto el ácido pentanopolisulfúrico como los componentes de la pomada en sí son muy irritantes.

El concepto de lo que los americanos llaman “health literacy” y que se podría traducir por alfabetización en salud, se podría definir como “la capacidad
para obtener, interpretar y comprender información básica sobre la
salud y los servicios sanitarios junto a la competencia para usar dicha información y servicios para el mejoramiento de las condiciones de salud” (US Healthy People 2010 Objetives) es el tema de un articulo publicado hoy en el New York Times bajo el sugestivo titulo “la importancia de saber lo que su medico esta hablando“.
Aprovecha para recuperar la información de un monográfico publicado en agosto del pasado año por la revista Journal of General Internal Medicine donde se hace notar que una baja alfabetización en salud se asocia con mal cumplimiento terapéutico, y de las recomendaciones no medicamentosas, poco uso de las actividades preventivas, aumento de las hospitalizaciones y visitas a los servicios de urgencia y peor control de las enfermedades crónicas.
Las soluciones pasan por aumentar las habilidades comunicativas de los médicos, por un “empoderamiento” del paciente y sobre todo por una información suministrada a la medida de los conocimientos del paciente. Pero claro para eso debemos saber que grado de “health literacy” tiene nuestro paciente, algo que en nuestro país esta muy poco, por no decir nada, estudiado.
En cualquier caso y como termina el artículo al paciente siempre le queda Internet con algunas páginas realmente recomendables, incluso en nuestro idioma, pero que como no podría ser de otra forma están generalmente realizadas fuera de España.

 

Enero 2007
L M X J V S D
« Dic   Feb »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  

Blog Stats

  • 166,330 hits
AddThis Social Bookmark Button